La gestión del tiempo externo es un recurso para estructurar lo incontrolable: el devenir interno de la existencia.
Autor: Ana de Lacalle
Acaso se atoró el uso metafórico de las palabras ante la contundencia de una realidad sin paliativos.
Estaciones abarrotadas de trenes con destinos diversos y sentidos confusos. Almas ambulantes que dirimen la vía de acceso y la dirección a tomar. Un rumor de voces anónimas, intenso y continuo, que espesa la capacidad de escoger un rumbo, en una estación saturada de todo. Un desatino.
a través de El coraje de un filósofo… Clicar para ver post de abril de 2012
Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-
Un Estado de derecho, democrático y, por ende, aconfesional no puede estar gobernado por quienes hunden sus raíces en la nostalgia de tiempos pretéritos, o en los residuos indisolubles de una dictadura que fusionaba poder político y catolicismo. Pero, el juego democrático, ese que exige el respeto a la voluntad del pueblo, como si éste
Extenuados de la reiteración de la misma pesadilla velamos la noche, a fin de disolver ese eco encarnizado que nos desangra las vísceras.
Clica para ver post de octubre 2012 a través de Libertad versus soledad -o lo que tienen en común el tocino y la velocidad-
Todo cuanto sé deviene ínfimo.
He escrito líneas infinitas sin lograr aprehenderte. Ahí sigo, surcando rastros de tinta en vano.