Caminamos porque tenemos piernas, ¿o a la inversa?, porque entonces ¿pensamos porque vivimos, o vivimos porque pensamos?
Autor: Ana de Lacalle
Si el día de hoy, en Catalunya, lo dedicáramos realmente a la reflexión política que implica, no sólo a quién votaré como si se tratase el ganador de OT, sino a un análisis de lo trágicamente acontecido en los últimos tiempos y a las perspectivas de reparación del daño a nivel social y económico, es
La prudencia es buena compañera del sentido común, aunque en ocasiones juntas se tornan cobardía, legitimadoras de acciones u omisiones que no ocultan más que miedo.
La compasión –término denostado actualmente- no es más, ni menos, que sostener el dolor junto al otro, por voluntad y sensibilidad herida ante ese padecer. Quien crea que la compasión deba ser demandada, está sometiendo al otro y obligándolo a que mendigue caridad. Así de arrogantes y atrofiados vamos evolucionando mientras progresamos.
El brote de la locura, no la lúcida sino la de descentramiento, se detecta cuando las emociones que lo embargan le son ajenas, extrañas –aunque muy propias tal vez- y no se reconoce en la tiranía de esas exigencias emocionales.
Si una comunidad política se siente superior a otra, debemos reconocer que existe de forma velada un entramado de relaciones políticas que alimentan esos sentimientos, los cuales oficialmente todos reprueban.
Quien no tiene nada, no debería sentir culpa por no dar, aunque curiosamente, sienten rabia de no tener para poder dar.
Avocados a inventar una vida aparentemente satisfecha que espejee lo socialmente esperado y políticamente correcto a los otros, perdemos la conciencia de que se nos escurre el tiempo de vivir. Nos quedamos, tras apercibirnos, aquejados creyendo que hubiéramos sido felices poseyendo nuestra propia forma de vida y nos consideramos fracasados por cobardes. Pero, imponer la
Una promesa es un compromiso entre dos sujetos afectivamente; último garante de la confianza en una sociedad hecha añicos. De ahí, debemos aprender que ninguna promesa puede hacerse ad infinitum, sino que toda alianza debería establecerse dentro de un marco bien acotado. De lo contrario, jugamos con nuestro límite e incapacidad y el riesgo de
Reflexión muy interesante sobre Cioran de GetsemaniGonzalezCastro