Los límites éticos de la ciencia y la tecnología, la vida, la muerte, la bondad, la maldad y qué deseos mueven a los humanos con la creencia de que su satisfacción les proporcionará autocomplacencia son cuestiones, siempre vigentes, que plantea Guillermo del Toro en su versión de “Frankenstein”.[1] A mi juicio, el aspecto más positivo
Autor: Ana de Lacalle
Se dice, dicen, suponen que a cierta edad ya no te sorprende nada. La capacidad de sentirse conmovido es una dádiva irrenunciable y un indicador de que la vida sigue viva, que vibramos con los otros, lo otro y con nosotros mismos. Es cierto que, lo supuestamente desconcertante, puede afectarnos para nuestro regocijo o provocarnos
Desde La Librotea del Diario.es, recomiendan mi último ensayo «Filosofía desde las entrañas» Ed. Terra Ignota, y recogen las dos últimas novelas. Facilito enlace a la editorial de las obras para poder ver sinopsis y más detalles. Agradecida. https://terraignotaediciones.com/autor/ana-de-lacalle/
Tras la resaca del individualismo, resurge el ansia de comunidad; tras la saturación del deseo, el anhelo de sentido. No es una vuelta al dogma, sino al asombro. Los mismos jóvenes que crecieron confinados entre pantallas y algoritmos descubren, con desconcierto para sus padres, que el alma existe.
Hace unas horas, observaba en el parque a dos migrantes sentados en distintos bancos con sus móviles. No era el primer día que me apercibía, sin embargo, esta noche -ya eran la 1 de la madrugada- he sentido un pálpito del que ha emergido una intuición. Esas personas, que varían en número según la noche,
Los cuadernos de ViecoLeer en el blog o en el LectorVentana a YouTube. DAVID GILMOUR with DAVID BOWIE «Comfortably Numb»
IMAGEN: La Tempestad, la magnífica pintura de Oskar Kokoschka “Un filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas extraordinarias; alguien al que sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su especie peculiar de acontecimientos y rayos; acaso él mismo sea una tormenta que camina
Desde el instante en el que los huesos empiezan a romperse en láminas se ha iniciado un proceso de degeneración severo. Estamos acostumbrados a sentir que nos “rompemos” por dentro, en momentos concretos de la existencia, sin embargo, la quiebra del cuerpo inmediata nos alerta de un tipo de desgaste distinto. La edad ha hecho
Los guiños de la vida son escasos, y, aun así, una buena parte de ellos los desdeñamos por percibirlos como farsas interesadas, o como mucho compasivas. Viviendo de este modo nos guarecemos de lo benéfico, tanto como de lo pernicioso, negándonos un mínimo de disfrute que nos conceda un arrebujo momentáneo para recomponernos y seguir;
No hay especie más torpe aprendiendo, arrogante y mezquina que la humana. Estas palabras, publicadas en el blog de Calle del Orco, escritas por Primo Lévi, víctima del holocausto, podrían ser dichas con toda legitimidad en voz alta por cualquier palestino. Las víctimas serán los agresores del futuro, parece ser una lógica interna del funcionamiento









