Qué desgaste de vida, este de sentir y modificar lo sentido por un exceso de sensibilidad con inercia nihilista, que metamorfosea los hechos desnaturalizando la intención de las acciones que los anteceden y los preceden. Para, un tiempo después, con más conocimiento de sus causas despertar de un delirio que culpabiliza, por exigente, desconfiado y
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Disipándonos en el ávido desgarro de comprender algo
La rabia es una emoción enamorada de la venganza
Un regalo es una dádiva si contribuye a conquistar un pequeño sueño.
Mientras todos duermen, el ambiente desprende una cierta placidez fruto del descanso y el deseado sosiego. Quien, en vela, observa lo velado a quien dormita, se arrebuja como un privilegiado testigo de ese acontecer que hasta le incita a sospechar que la soledad es deleitosa.
La nostalgia es el tenue consuelo de quien vivió instantes valiosos, y los regresa algo melancólico, pero sabiéndose afortunado por ser nostálgico y no tristeza infinita.
No sabemos quiénes somos hasta que no nos topamos de frente con nuestro rostro sin disfraz.
La adherencia a la existencia es directamente proporcional a la dignidad de la vida.
Pulicado el 29 de 2016 en este blog Expuesto en el exterior de un escaparate como la hiriente paradoja, entre los harapos cubiertos por un sobretodo negro, extraído de un contenedor de basura, sentía el vello erizado y la piel trémula. Sabía que la vida se le había ido antes de morir, y era tan
Ondulante entre noches insomnes de creatividad ágil y días hipersomnes decadentes, escudriñaba el por qué unas consciencias son más autoconscientes que otras.