Agazapado, entrelazando sus miembros periféricos como un infante que se escurre entre su propia oscuridad para dejar de estar, se mantuvo durante horas, casi sin respirar; su deseo era abandonar esa presencia que lo delataba y lo tornaba diana de dardos envenenados. En un rincón, recubierto de penumbras, creía hallarse indemne, protegido por inexistente y,
Etiqueta: microrelato
Un olor a mantequilla agria se esparce desde la nevera al abrirla, que junto al poco pan duro, que intenta tostar en el fuego, conforman un tentempié que puede ser indefinido. Ropa algo acartonada que vuelve a cubrir su cuerpo, zapatos rigurosamente reforzados haga el tiempo que haga. Y una bandolera con su documentación y
Hay días que amanecen raros, cuando aún es de noche y hasta los árboles de hojas caídas dormitan silenciosos en el parque oscuro. No hay rastro de vida más allá de la habitación, del sonido al teclear, indicio claro de que algún alguien, que debo ser yo, aporrea el aparato al ritmo que aparecen las