La Filosofia no cura,Sr. Torralba

No hay comentarios

Uno de los últimos textos publicados por el Sr. Francesc Torralba lleva por título “la Filosofía cura”, lo cual ha provocado que caiga, según mi criterio bajo sospecha. La razón es cristalina: me temo que cediendo al pragmatismo utilitarista del momento está intentando demostrar que la Filosofía es útil y que reporta beneficios. Creo que la mejor muestra de que la práctica de la filosofía no tiene en su finalidad nada que ver, de facto, con el bienestar del que la práctica, es la biografía de los grandes filósofos que han destacados por su incansable inquina y tenacidad ante los problemas por resolver, pero no por la felicidad de la que han gozado.

En este sentido, hay que zanjar el debate sobre la utilidad de la filosofía, mientras con ese término nos refiramos a la creación de productos superfluos, inmediatos, eficaces y que contribuyen notablemente al ciclo del sistema dominante. Porque la filosofía no tiene por finalidad más que cuestionarlo que parece incuestionable, es decir el sistema mismo y en ese sentido y es fuente de paz ni de sosiego para quien la practica.

Si la mirada filosófica excede el orden social y político y se adentra en cuestiones metafísicas, lo conflictivo no disminuye en sí mismo. La pregunta por la propia existencia, por el sentido, por Dios generan angustia, y pueden llevarnos a respuestas nihilistas que no sean satisfactorias aunque sí las que veamos más plausibles. No hay que olvidar que estamos en el S.XXI y que los grandes relatos Sr. Torralba se desintegraron en el camino. Así que hoy en día son muchos menos los que se ven satisfechos por discursos religiosos o espiritualistas tradicionales, por eso se han buscado otras vías, me atrevería a decir más inconsistentes. Pero la ligereza, la levedad es también hoy una garantía mientras implique inmediatez.

Así, exhorto a dejar de reivindicar la Filosofía por su utilidad, porque no es más que un gesto claudicante ante el imperio del pragmatismo utilitarista, que nos lleva a desvirtuar  la naturaleza de una disciplina, actividad o forma de vida imposible de encapsular en una definición simplificadora, y menos aún en un accidente como podría ser su supuesta utilidad.

Por último, la filosofía no cura Sr. Torralba, porque no es un consuelo para los desesperados, sino fuente a menudo de desesperación, no es un torrente de paz, sino una tormenta interior que no cesa mientras buscamos y rebuscamos respuestas. Porque la filosofía surgió para interrogar lo dado por supuesto, no para fosilizar los supuestos.

Eso sí, es la ocupación ineludible de quien no puede negarse a sí mismo.

Deja un comentario