Al huir las palabras de la incógnita que despejada resuelve la ecuación de las pasiones, no hay posibilidad de dotar de valor a ninguna variable. Nos hundimos en el infinito de la irresolución, o a la desconexión del pensamiento y el lenguaje, acaso porque donde no es preciso el pensar no es posible el decir, así como la exactitud es condición de manifestación del lenguaje matemático.
Lo inefable
Etiquetas: conexión pensar decir, inefables, matemáticas eslenguaje, pasiones, pensar, precisión para usar lenguaje
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
