Dejar morir, que no matar

Destilar sucesos indebidos, no es una catarsis reparadora por ya acontecidos. A lo sumo, es el consuelo de quien se concibe víctima impagable de agravios sufridos. Pero, ¿para qué dar eternidad a lo que el tiempo tiende a matar? Mejor dejar que el rastro de lo añejo se disuelva necesariamente, y que ese tránsito se despliegue eficazmente también en nuestro fuero interno. Dejar morir, que no matar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s