El vuelo de la lechuza

Novak-Vertigo-Lista-para-el-amor.jpg Kim Novak en “Vértigo”

En su libro Lo bello y lo siniestro, publicado en 1982, Eugenio Trías propone examinar uno de los principales hitos del séptimo arte, el film Vértigo, dirigido por Alfred Hitchcock en 1958, al socaire de la categoría estética que el filósofo barcelonés juzga propia y por ello definitoria de la centuria del arte cinematográfico: la categoría de “lo siniestro”, que hay que caracterizar como una suerte de linde constitutiva cuya coexistencia estética con “lo bello”, no puede darse sin la inserción del artefacto artístico en el ámbito situado más acá de la linde, espacio franqueable sólo a modo de insinuación latente, nunca desde la abierta explicitación del rebasamiento. Como escribe Eugenio Trías, “lo siniestro constituye condición y límite de lo bello”, a tal punto que “el arte de hoy –cine, narración, pintura– se encamina por una vía peligrosa: intenta apurar ese límite…

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