Infierno

Rostros iracundos de infantes envueltos en sucios harapos ensangrentados transitan, entre fuego cruzado; yo observo tras un grueso muro las escenas y experimento una paresia de las extremidades que acaba paralizándome. Siento vergüenza por mi cobardía, por esa debilidad que ha cedido al terror, por la costumbre de visionar imágenes como ficción, por la incapacidad de perder la vida en ese monstruoso caos que debe ser el mismo infierno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s