El binomio autor-obra

Un comentario

Hay quien considera que de algunos autores, leída una novela de las fundamentales, leídas  todas. Y podemos estar hablando de escritores consagrados como Houellebecq, Marías,…Quizás sea una perspectiva parcialmente acertada, pero que es de justicia matizar.

La literatura no deja de ser un arte mediante el cual vertimos, ornamentando las criaturas con aderezos diversos, nuestras angustias más acuciantes. Aquellas que constituyen auténtica experiencia, en el sentido de sabiduría práctica, derivada de la difícil confrontación entre lo que creíamos o anhelábamos que fuera la existencia y lo que constatamos que parece ser. Esas constantes no solo presiden nuestro vivir, sino lo que somos capaces de crear -sabiendo que de la nada, nada surge– y que difícilmente puede haber escisión entre autor y obra, sino mera continuidad.

No percibo, no obstante, esta persistencia como un demérito literario, sino como la huella que inexorablemente dejamos como rastro en todo cuanto hacemos. Obviamente, la preocupación por determinados aspectos de la condición humana, deben ser recreados con la astucia, la originalidad y la escritura deleitante que hagan de la obra, literatura; lo cual sitúe ese nuevo artificio como merecedor de nuestro tiempo y nuestra dedicación, porque aunque ya presentado lo problemático en obras anteriores, los matices que el autor va incorporando devienen sustanciales y, por ende, una perspectiva distinta, si ahondamos, de la presentada hasta aquel momento. Hablando, por ejemplo, de la obra de Javier Marías, entiendo que existe una distancia entre su consideración del engaño en su obra “Corazón tan blanco” y su última “Berta Isla”, ubicándolo progresivamente como el núcleo vital, de tal forma que no hablamos ya de un aspecto, sino casi –y sin pretensiones esencialistas- del eje sobre el que se vertebra la existencia.

En síntesis, retomo la controvertida cuestión de si hay quien escribe al margen de sí mismo, y no solo incluyo en esta problematización a literatos, sino a los mismos filósofos que aparentan exponer sus reflexiones como sujetos distanciados del objeto de reflexión.

Se da una incardinación de lo creado y el creador; desde mi punto de vista no puede acontecer sino es así, el arte.

Singular: 1 comentario en “El binomio autor-obra”

  1. El autor siempre está presente en su obra, por más que algunos piensen que debe “desaparecer”. Esto es algo imposible, y desafortunadamente hay editores y directores o redactores de revistas y diarios que creen que debe desaparecer.
    Así que por supuesto que hay incardinación entre lo creado y el creador. Y más debe haberla ahora, en la época en que la técnica ha facilitado muchísimo el corta-pega..

    Le gusta a 1 persona

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