Las buenas intenciones

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Artículo de hoy en la revista HUMANUM

Humanum

Como reza el subtítulo de esta revista “nada humano me es ajeno” ya que deberíamos pensar siempre desde lo que constituyen nuestra posibilidad y nuestro límite, en cuanto humanos, me propongo recuperar aspectos del pensamiento de dos filósofos para los que tengo la convicción que nada humanos les era ajeno.

En este sentido, acude a mi mente la formulación del imperativo categórico kantiano que nos exige no usar al otro como medio, sino siempre como un fin en sí mismo. Esta es regla que se impone a la voluntad del sujeto si lo que quiere es actuar moralmente. O dicho de otro modo, la voluntad buena es la que actúa por deber, como exigencia de que la máxima que me autoimponga sea universal, y en consecuencia es preciso distinguir a lo que estamos obligados moralmente de aquello a lo que estamos coaccionados legalmente. Es decir, la Ética y el Derecho…

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