La importancia de las buenas TRADUCCIONES. Un ejemplo: Norbert Bilbeny y «La Vanguardia, menudo despropósito.

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El Alzheimer es una enfermedad neurológica va mermando progresivamente la capacidad cognitiva —con todas las facultades que ello implica— y la realización de tareas cotidianas, a grandes rasgos.[1] Soy neófita en esta cuestión, tan solo tengo referencias indirectas de personas que padecen la enfermedad, y como a todos nos azotan unas u otras, pues, obviamente, no he reparado en indagar en una que, por fortuna, no experimento con proximidad.

¿A qué viene este escrito si no sé casi nada sobre el Alzheimer? Ayer en el periódico “La Vanguardia” impreso en catalán, apareció una entrevista con el catedrático de ética de la Universidad de Barcelona, Norbert Bilbeny, a raíz de la publicación de su obra La enfermedad del olvido. En ella, el filósofo aborda la mencionada enfermedad desde los aspectos éticos y morales del cuidado y el enfermo de Alzheimer. Por lo que se trasluce en la entrevista leída en castellano[2], la tesis de Bilbeny es que por mucho que el enfermo pierda su identidad y su personalidad, sigue siendo una persona y como tal con derecho a un trato digno. Hasta ahí, nada que objetar, excepto que esta tesis sería extensible a muchos otros enfermos -entre ellos los mentales a los que se estigmatiza con más crueldad, tal vez porque siguen conviviendo con los otros, que no son exclusivamente familiares- ya que doy por supuesto que Bilbeny acepta que ningún ser humano pierde su dignidad padezca la enfermedad que sea. Se me antoja que, la ocurrencia de Bilbeny, responde o a una experiencia personal, o bien a un oportunismo del que no están exentos los filósofos, más si lo que necesitan es publicar sin que suponga un trabajo excesivamente costoso.

Pero lo que realmente me ha llevado a escribir este artículo es que lo leí ayer en catalán se decían una serie de absurdos e inconsistencias que pensé: o hay que despedir al periodista, o retirarle la cátedra al Sr. Bilbeny. Consultando la edición en castellano me he percatado de que las sandeces escandalosas se deben precisamente a la traducción al catalán, que no aparecen en la versión castellana. Esta última distingue entre personalidad y personeidad[3]; mientras que la catalana repite personalidad, inconsistentemente, donde debería decir personeidad. Esto da como resultado una entrevista que no hay quien la entienda y que deja a Bilbeny como alguien que casi habla porque tiene boca. Por lo que se refiere al periodista que realiza la entrevista es Mayte Rius, y desconozco si el fallo grave se debe a ella o tienen un corrector incompetente al que deberían de sustituir por otros con competencias más amplias, sobre todo en el manejo del castellano y el catalán.

No puedo entrar en el contenido de un libro que no he leído, ni voy a leer, más que basándome en lo que se expone en la entrevista en castellano, que es la que doy por valida, porque la que aparece en catalán ha debido poner los pelos de punta y casi al borde del desmayo al mismísimo Bilbeny. Para que os hagáis una idea, y como podéis leer la entrevista en castellano en el enlace que os he adjuntado, la versión catalana dice algo así, en uno de sus párrafos como:

(….) Aquella persona ha perdido su personalidad, no conserva el uso de su memoria, el de su raciocinio, el reconocimiento de su identidad y la de los otros…pero no ha perdido su personalidad. Continúa siendo una persona porque conserva su identidad física y emocional, su sensibilidad, … [4]

Este es uno de los fragmentos que lo vuelve a uno tarumba por la flagrante contradicción que se mantiene en la misma línea del escrito. No entro en el contenido, si no en la inconsistencia lógica que genera una traducción deplorable y que si yo fuera la victima exigiría una rectificación inmediata por parte del periódico. Así no se va a sostener el catalán, y teniendo en cuenta que Bilbeny es un defensor a ultranza de independentismo y la lengua catalana, creo que sería coherente que interviniera en este desajuste lingüístico que lo presenta como un incompetente a él mismo.

Teniendo en cuenta que el diario “La Vanguardia” se empezó a publicar en catalán alrededor de mayo de 2011, desconozco si el proceso de edición consiste en una traducción del original castellano. No he podido descífralo. En cualquier caso, cedo la palabra al propio periódico para que, aquellos que deciden leerlo en catalán, no tengan que estar alertas por si les cuelan inconsistencias, falsos datos y otros perjuicios que se derivan de no saber traducir. Saludos al profesor Bilbeny.


[1] https://alzheimercatalunya.org/wp-content/uploads/2018/03/infografia-simptomes-alzheimer.png

[2] https://www.lavanguardia.com/vida/20220116/7982695/bilbeny-enfermo-alzheimer-merece-mas-respeto-amor.html

[3] Con personeidad, Bilbeny se refiere a su cualidad sustantiva de persona, que es lo que insiste en que no pierde nunca un enfermo de Alzheimer.

[4] Esta es una traducción propia del original en catalán, para que pueda constatarse la atrocidad que se pone en boca de Bilbeny.

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