“Desde Duelo y Melancolía en Freud a la depresión en el siglo XXI. Algunas aproximaciones” por Mª Alejandra de La Garza. Red psicoanalítica YOICA.

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Fuente de la imagen: EL PAÍS SEMANAL

Ayer visualicé el vídeo de un seminario de la Red de psicoanálisis Yoica[1] titulado “Desde Duelo y Melancolía en Freud a la depresión en el siglo XXI. Algunas aproximaciones”, e impartido por la psicoanalista MA. ALEJANDRA DE LA GARZA. Quiero aprovechar para expresar mi agradecimiento y felicitación por la serie de cursos que imparten, y a los que se puede acceder gratuitamente, desconozco ahora si en vivo o posteriormente mediante YouTube, que es mi caso.

Bien, entrando en la cuestión que deseo resaltar, se aborda la depresión como una entidad gnoseológica aparecida a raíz de los manuales diagnósticos de psiquiatría y que ya estaba presente como fuente terrible de dolor psíquico en Freud, bajo el nombre originario de “melancolía”. Un conjunto de factores que expone y analiza la ponente han convertido la depresión en la enfermedad psíquica del siglo XXI —cuestión preconizada por Lipovetsky en las últimas décadas del S.XX.[2] —. Huelga decir que, si había algo de veracidad en este análisis, la aparición de la pandemia del covid19 ha agudizado e intensificado la actualidad de esta afirmación.

Lo más significativo, a mi juicio, que considero que no forma parte de la noción popular de lo que constituye una depresión, es su vínculo con las pérdidas. Esas que vamos padeciendo todos a lo largo de la vida. Pérdida es, obviamente, la muerte de un ser querido —un azote desgarrador según el vínculo con el difunto—, pero también las separaciones o rupturas con personas queridas, los cambios de trabajo tal vez no deseados, los cambios de residencia —pensemos en este sentido en el drama humano de las migraciones forzadas, sea por las causas que sean—. Es decir, cualquier acontecimiento que implica un cambio relevante en la vida exige un cierto duelo. Y, aquí viene el drama del S.XXI, y descarnadamente en el período pandémico, la negación que se hace en las sociedades contemporáneas del duelo. Este exige tiempo, pero una sociedad que transcurre a toda velocidad no otorga tiempo, y menos para procesos de interiorización del sujeto que pueden ser paliados con fármacos que se dispensan como si el dolor tuviera que ser eludido a toda costa y con urgencia.

Reproduzco un poema de Miguel Hernández que lee la ponente y psicoanalista MA. ALEJANDRA DE LA GARZA, como expresión del desgarro que se produce en el inicio de un duelo que, si no se elabora de la mejor manera posible, puede derivar en una depresión crónica o en esa melancolía vital de la que ya habló Freud.

ELEGIA A RAMÓN SIJÉ

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha

muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien

tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles

Y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte

a  parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas…

de almendro de nata te requiero:

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

(1 0 de enero de 1936)

Os invito a escuchar la ponencia con atención y con el privilegio que nos proporciona el poder escuchar cuantas veces necesitemos una determinada cuestión.

https://yoica.com/


[1] https://yoica.com/cursos/

[2]  Lipovetsky, La era del vacío. Editorial Anagrama. Publicado originalmente en francés en 1983.

Plural: 4 comentarios en ““Desde Duelo y Melancolía en Freud a la depresión en el siglo XXI. Algunas aproximaciones” por Mª Alejandra de La Garza. Red psicoanalítica YOICA.”

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