La vida es, como aseveraba Nietzsche, un eterno retorno a los conflictos básicos del que no podemos zafarnos sin negar la vida y entregarnos al desencanto, la decadencia y la desesperación. Quien afronta sus crisis internes y no huye, se fortalece, se empodera y alcanza la sabiduría de querer vivir a pesar de cómo se
Autor: Ana de Lacalle
Cuando el dolor azota a quien no dispone de resortes para afrontarlo provoca la aparición de defensas férreas que serán aplicadas a discreción, es decir sin criterio y siempre. Ejemplo de esto son las corazas tras las que muchos creen proteger su mundo emocional, aunque no se aperciben que a su vez lo asfixian, lo
Aletargados como si no fuéramos a vivir más, imaginamos nuestro posible final, mientras un órdago de angustia nos sacude palpitando para sacarnos del letargo, zarandearnos y devolvernos la vitalidad. Son instantes decisivos en que se atisba un sendero sin retorno.
El S.XXI puede ser el momento en que el pensamiento como estructura racional organizada quede definitivamente dinamitado, por ser una forma rígida que atenaza la mirada diversa del mundo y permite doblegarlo otorgando certeza al dominio que el hombre ejerce sobre él. De hecho, parece que fue posible matar a Dios porque idolatramos en su
Mi pensamiento no se produce como un proceso, sino como un resultado, un residuo. Es lo que queda después de la fermentación, los desechos, el poso. E.Cioran. “Conversaciones” Desmenuzar lo problemático para obtener respuesta, y dar con ese poso que no puede ser más que depósito desesperado.
Hay cuestiones candentes en la vida social y política que, de tan manoseadas, han pasado a provocar la saciedad y la indiferencia. Existe un cierto empacho de temas recurrentes que parecen hallarse en un círculo vicioso sin ninguna perspectiva de salir de él: la salud democrática, la corrupción política, la educación, la sanidad, el problema
Al sauce llorón, siempre coincidente, cuyas ramas son lágrimas propias y apropiadas, ante el que nadie se turba ni se cuestiona su llanto. Su naturaleza es ser exuberante en su forma de amplio llanto caído y marchitarse con las últimas lágrimas. ¿Quién pudiera llorar todo lo que debe ser llorado para ser definitivamente reparado? Devenir
Todos tenemos, alguna vez, sueños que apelan a la consecución de lo imposible. En algún rincón de nuestra mente reside ese irracional deseo que fluye en nuestras construcciones oníricas cuando más desprevenidos estamos o tal vez cuando más impotencia sentimos. Por muy pragmáticos que seamos, y por muy contundentes que nos mostremos en la negación
Si escribir es un acto estético-ético, el compromiso del escritor se ha establecido en primer orden consigo mismo: debiera ser el arte de manifestar las contradicciones de su yo, y de su siendo con lo ajeno. Ahora bien, quien percibe la escritura como un arte sin raíces, puede aceptar cualquier uso o finalidad que de
Cuando nos sentamos ante un papel –o pantalla- en blanco, no siempre vemos nítidamente lo que queremos escribir. Sentimos compulsiones que nos harían verter contenidos irracionales, e inmediatamente un sensor de autodominio que nos contiene. Tal vez la pasión sea siempre enemiga de la reflexión, pero también es cierto que la reflexión sin pasión carece