No todo lo que puede ser dicho debe decirse, porque no hay “verdad” despojada de emociones, ni “hechos” que por sí mismos den cuenta de lo significativo. A causa de la incontinencia verbal, se pueden generar falacias y distorsiones que para nada se ajusten a lo acontecido.
El amanecer tan solo atenúa el temblor nocturno que se aloja en el recodo oscuro del alma. No cercena terrores, ni fantasías gestadas basándose en la existencia. Amanece para que nos repongamos, y resistamos el envite venidero.
La maternidad debería ser una opción, no un sobrecogimiento, porque el cordón que une ambos cuerpos no es más que la metáfora del vínculo que, como madre, se prolonga ad infinitum. Aunque los hijos deban crecer sesgando el cordón que podría atenazarlos e incapacitarlos para vivir, las madres nunca podrán dejar de sentir su ser
a través de deber-querer Clica para leer post de junio del 2012
La gestión del tiempo externo es un recurso para estructurar lo incontrolable: el devenir interno de la existencia.
Acaso se atoró el uso metafórico de las palabras ante la contundencia de una realidad sin paliativos.
Estaciones abarrotadas de trenes con destinos diversos y sentidos confusos. Almas ambulantes que dirimen la vía de acceso y la dirección a tomar. Un rumor de voces anónimas, intenso y continuo, que espesa la capacidad de escoger un rumbo, en una estación saturada de todo. Un desatino.
a través de El coraje de un filósofo… Clicar para ver post de abril de 2012
Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-
Un Estado de derecho, democrático y, por ende, aconfesional no puede estar gobernado por quienes hunden sus raíces en la nostalgia de tiempos pretéritos, o en los residuos indisolubles de una dictadura que fusionaba poder político y catolicismo. Pero, el juego democrático, ese que exige el respeto a la voluntad del pueblo, como si éste