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La denominada Sociedad de la información en el momento de la eclosión de las nuevas tecnologías de la información, fue una especie de empacho narcisista que no permitió ver más allá de nuestra propia nariz. No tardaron excesivamente en surgir críticas que dieron en diferenciar la información, inútil e insignificante, del conocimiento que era lo relevante

Así, el exceso de átomos de información -nunca de conocimiento- bombardea la mente de los individuos hasta generar un cansancio y una saturación que los torna pasivos y desinteresados hacia determinados inputs. Esto sucede especialmente en los informativos, en los que  no hay un hilo conductor claro que dé cuenta de las noticias que van expidiendo como datos superficiales, carentes de un análisis y una explicación sin la que el sin sentido y la arbitrariedad bloquean la necesidad mental de saber. Los consumidores de diarios, los que buscan la actualidad a través de este medio tienen una actitud diferente, ya que desean entender lo que acontece aunque eso suponga su propio esfuerzo por indagar a través de artículos de opinión, de unos periódicos y otros, poniéndonos en la situación más óptima. Cabe reconocer los que se suman a diarios por militancia ideológica y no rebuscan más allá.

En cualquier caso, cualquier medio de bloquear o ningunear la mente del ciudadano está orientada a anularlo y hacerlo inocuo ante el sistema que sigue funcionando sin resistencia. Con las nuevas tecnologías de la información esta lluvia de desinformación y desconocimiento ha constituido un arma de destrucción masiva, en el sentido de que la superabundancia indiscriminada de datos ha desorientado aún más al individuo. Un sujeto educado para consumir los productos ya acabados, se halla en un entorno en el que, como nunca, si quiere estar informado, entender y saber, debe producir ese conocimiento o buscar con prudencia  y criterio lo ya elaborado, porque de lo que se le ofrezca con fácil acceso debe sospechar.

Por lo dicho anteriormente, nos mostramos incrédulos ante la convicción de algunos de que la nueva educación pueda partir de la elaboración de conocimientos ayudándose de internet ¿a partir de qué base o fundamento? ¿Con qué divino criterio de selección de la información?