La presunción de inocencia

La presunción de inocencia tiene sentido cuando nos referimos a un delito cometido de forma oculta, discretamente, intentando no dejar pruebas que inculpen al autor de los hechos. Es decir si alguien delinque a escondidas y evitando su identificación.

Ahora bien, si alguien entra a atracar un banco y, por mala fortuna, uno de los trabajadores consigue alertar a la policía y ésta le pilla in fraganti , será difícil aplicar con algo de rigurosidad el derecho a la  presunción de inocencia, ya que hay múltiples testigos, entre ellos los policías que lo han detenido mientras cometía el delito que saben que es él el responsable del atraco al banco. Siendo coherentes lo que la Justicia deberá acotar es el grado del delito y otros pormenores que tendrán relevancia en la sentencia de culpabilidad, como no puede ser de otra manera.

Algo así sucede con el Sr. Carles Puigdemont. Ni los catalanes, ni el resto de españoles y europeos –al menos- más los responsables de los distintos gobiernos sabemos quizás qué delito cometió el expresidente de la Generalitat y su gobierno el día que proclamó la independencia de la República de Catalunya, pero que lo hizo e hicieron, preparando el momento, porque todos vimos como en esa sesión parlamentaria quebrantaban leyes en pos de declarar unilateralmente la independencia, de eso no cabe la menor duda. Es aquí cuando chirrían los engranajes de la democracia entre los procedimientos formales y el curso propio que asumen los acontecimientos, porque que el gobierno catalán de la anterior legislatura cometió delito al quebrantar leyes que sustenta la democracia  es indiscutible, algunos de ellos televisados –como el momento en que proclaman la DUI-, ahora bien, el tipo de delito es asunto de los jueces no delos ciudadanos y empiezo a sospechar que lo que hicieron, o lo más grave delo que hicieron no está tipificado en el código penal.

Considerando que la presunción de inocencia es un derecho que puede reclamarse, pero no en este caso porque parte de los delitos fueron televisados, ¿cómo no quedaron anulados ciertos derechos políticos a ciudadanos que cumpliendo una representación pública y electa habían incumplido las leyes de la democracia? ¿Quizás no hay tipificación penal que se ajuste a lo que públicamente es justificable sin previa investigación?

Lo que no se puede hacer es aplicar formalismo y procedimientos cuando conviene y prescindir cuando perjudica. Si se convocan unas elecciones y aquellos que habían delinquido no quedan fuera de las listas, el riesgo es alto y las consecuencias un empeoramiento de la situación como ahora vemos. Porque si pueden ser diputados pueden ser investidos como presidentes, lo cual no puedes evitar más que deteniendo a aquel que estando huido entre en el país para la investidura.

Ahora bien, me deja perpleja pensar que a la mayoría de profesionales acusados de delinquir en su campo profesional, cautelarmente los hubieran inhabilitado, y que sin embargo tenemos un sistema democrático que parece que en lugar de proteger a los ciudadanos está orientado a salvaguardar a los políticos. Deberíamos montar en cólera, porque no sé si algún día conseguiremos echar del poder a la banda del PP, pero tampoco veo con esperanza la defenestración de los que capitanean el “procés” que parecen los cachorros de la mafia Pujol, dominada por quien puso Mas al frente y se acabó enamorando de sí mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s