Etiquetas

, , ,

Siria es hoy el espacio externalizado donde diversos intereses quieren imponerse a través de bombardeos que, tarde o temprano, caerán sobre los cuerpos de inocentes sirianos. La justificaciones explícitas de estas acciones militares no son ya creíbles –la historia es una vieja escuela- y pueden contribuir a encender más el conflicto, implicándose estados de objetivos opuestos. Mientras vuelan miembros humanos, vidas y esperanzas, que sangran la vergüenza de una humanidad sin escrúpulos, porque la justicia no puede imponerse por las armas. La naturaleza de lo justo solo puede resultar de un consenso dialogado.