El declive galopante de la Filosofía

2 comentarios

Según las últimas estadísticas, la Filosofía se halla en una vertiginosa decadencia si nos atenemos al descenso de las ventas de libros en los últimos siete años -67% menos- Esto nos podría generar una convulsión emocional porque lo vinculamos, casi por inercia,  con el interés por parte de los lectores de enfrentarse a obras críticas; sería en este sentido el claro síntoma  del declive de la capacidad de análisis profundo de la realidad y el mundo.

Intuyo que esta impronta que se desata ante estos datos no está excesivamente alejada de lo que de hecho sucede: una pereza mental, en un mundo veloz e icónico, de concentrarse, leer y releer escritos que exigen esfuerzo, paciencia y reflexión, porque nadie dijo que el arte de circunvalar lo auténtico fuese liviano. Ante una avalancha de mensajes escuetos, que parecen sentar cátedra –por ejemplo, los twists- que se interpretan de inmediato sin indagar más sobre otros posibles sentidos –como sería el caso de los aforismos filosóficos que podrían dejarnos en estado de indagación catatónico- una diversidad de imágenes que parecen hablar por sí solas, cuando tan solo manifiestan un punto en el tiempo de un aspecto parcial de lo que hay, pocos son los que deciden arrojarse al abismo de la filosofía. Sobre todo porque antes de plantearse cuestiones relevantes –y no la cantidad de sandeces que corren por muchos foros que pretenden ser filosóficos- se requiere mucha lectura de los clásicos y grandes de la filosofía que nos introduzcan en el laberíntico y estrecho paraje del pensar. Las aseveraciones que invitan a filosofar bajo el supuesto de que todos somos filósofos, son desde mi perspectiva una forma demagógica de degradar una disciplina de una seriedad trascendental. Cierto que todos podemos aprender Filosofía, y es lo que llevo intentando toda mi vida aunque esté licenciada en este “no saber”.

Entiendo que sin el sacrificio de cultivar la aptitud de análisis y crítica, difícilmente podemos aproximarnos a las estrategias veladas que dominan el mundo, y menos intuir cómo podemos contribuir a reorientar lo que consideramos nocivo. Si los que nos hallamos inmersos en esta tarea siempre utópica, pero por ello estimulante y propulsora, somos cada vez menos, más probabilidad existe de que acabemos siendo títeres sin conciencia que no saben ni quien son, ni por qué hacen lo que hacen, o sea una deshumanización galopante que responde a los intereses de este sistema atomizado en sujetos de consumo que creen satisfacerse en el mismo acto de tener.

Plural: 2 comentarios en “El declive galopante de la Filosofía”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s