Maradona: “la mano de Dios” dejó de ser invisible.

6 comentarios

Podemos lamentar el fallecimiento de Maradona, como el de cualquier otra persona a la que desconocemos, por empatía o solidaridad humana. Simplemente, deberíamos apenarnos para ser justos con menor intensidad que lo hacemos por los miles de persones que fenecen de hambruna, de falta de medios de subsistencia, en definitiva, de pobreza. Pero estos últimos se han cosificado en números estadísticos que raramente llegan ya a nuestros oídos a través de los medios, la dictadura de la cantidad nos está deshumanizando.

Además, el caso del malogrado Maradona constituye un ejemplo paradigmático de lo que son los ídolos, en estos tiempos en los que los dioses se han diluido en la nada a la que el desarrollo de la cultura occidental los había destinado. Curiosamente, el gran idolatrado Diego, consiguió algo tremendamente paradójico: de un gesto tramposo hizo una virtud. Aquella final del campeonato mundial contra Inglaterra en la que el as del fútbol metió un gol con la mano, consiguiendo el campeonato del mundo para Argentina, no se tornó en un descrédito en absoluto para él, sino que con total convicción se aposentó en la mentalidad popular que había sido “la mano de Dios” la que había concedido el triunfo a los argentinos frente a los ingleses, con el trasfondo de la guerra de la Malvinas hirviendo.

El ídolo paso a ser la encarnación del mismo Dios, no alguien divinizado y rozando lo sagrado, sino Dios mismo que habiéndose trasmutado en Maradona en un momento crucial posó su mano en el lugar oportuno. Así, aunque al futbol se juega con los pies, el apodo de “la mano de Dios” lo ha perseguido como una virtud sobrehumana que lo ha enaltecido hasta el mismísimo cielo.

El caso concreto que comentamos destaca por su desproporción irracional, en el que las emociones se han apegado a una figura de carne y hueso, como todos, concediéndole la absoluta impunidad ante cualquier acción que llevara a cabo en su vida -algunas reprobables, como nos ocurre a todos-. Pero de los gestos de soberbia, de su agresividad y de sus acciones desmedidas fuera de lo razonable no queda rastro alguno, porque su figura se ha moldeado satisfaciendo las necesidades de multitud de individuos que anhelan un dios al que adorar y admirar.

De esta forma, y trascendiendo el caso concreto que comentábamos, parece quedar patente que las sociedades occidentales liberadas de los dioses y en contextos democráticos falaces —considerando que lo auténtico reside en una soberanía popular que tal vez nunca fue nada empírico— erigen en ídolos individuos que destacan en actividades deportivas o musicales, operando como opios del pueblo, al igual que en otros contextos lo hiciera la religión. Por tanto, aquello que religa y vincula de manera falaz no es más que una estrategia de distracción y edulcoración, para que los individuos hallen vías de escape de ese vacío consustancial a la época que vivimos y en la que la coyuntura socioeconómica de desigualdad creciente se ha convertido en la estructura resultante del crecimiento económico en favor de los privilegiados.

Se asemeja a aquello de “panem et circenses”, frase acuñada en Roma en la Sátira X del poeta latino Juvenal, que constituía la expulsión definitiva de la implicación de los ciudadanos en política.

Acaso hoy, muchos ciudadanos se apartan de lo político por desafección, impotencia y convencimiento de que no hay nada que puedan hacer. Terreno abonado y fértil para la prosperidad de la economía capitalista, globalizada, financiera y especulativa —que dicho sea de paso han logrado que su lógica se escape a la comprensión de la mayoría de los neófitos en el tema, o sea la aplastante mayoría de ciudadanos—

Concluyendo, diríamos que lo que se muestra indiscutible es que la mayor parte de los individuos necesitan algo en lo que creer, y que ídolo más creíble que ante nuestros ojos es capaz de doblegar la espontánea trayectoria de una pelota a su antojo.

Que Maradona descanse en paz. Y que esos ídolos de barro vayan deshaciéndose por su falta de entidad, para que podamos abrir los ojos y ver, aquello que miramos y veneramos sin voluntad desmitificadora alguna.

Imagen: https://laotraopinion.com.mx/

Plural: 6 comentarios en “Maradona: “la mano de Dios” dejó de ser invisible.”

  1. Muy cierto. Lo de este individuo fue algo patético, que raya la indecencia. Tratando de mirarlo con perspectiva, creo que él mismo fue utilizado; crearon el mito. Maradona venía muy bien para enajenar, no sólo a una Nación, sino al mundo entero.
    La noticia de su fallecimiento me afectó tanto como la de Rubalcava o la de Fraga -no voy a meter en el mismo saco a otros personajes a quienes realmente admiro, como Hawkins, Anguita o Sampedro-, en el sentido de que formaron parte de mi vida; nuestros ciclos vitales coincidieron -aunque a ritmos distintos- durante un corto período de tiempo. Su muerte no podía significar para mí otra cosa que un poco de la mía propia; de que mi vida se acortaba.
    Como muy bien apuntas, diariamente mueren muchas personas, sobre todo niños. Pero ésos son silenciados; no interesa que se sepa que el capitalismo asesina diariamente a miles de personas -eso sí: durante x días al año se organiza una recogida de alimentos y se martillea a la clase media para que sea solidaria; se apela a su sensibilidad, mientras las grandes fortunas engrosan a costa de ésos a quienes se les piden ayudas para los pobres que ellos exterminan-. Recuerdo la foto de aquel niño muriéndose, con un cuervo a sus espaldas, esperando a que la criatura expirara. Deleznable. Según tengo entendido, al periodista que sacó la foto le dieron el pullitzer. No importaba que se muriera el niño; había que premiar esa fotografía; era una obra maestra. En vez de salvarlo, lo fotografió y esperó a que exhalara el último suspiro. Lo único que me consuela es que después le remordiera la conciencia y que acabara suicidándose.
    Éstos son los valores que imperan.

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  2. Entre la luz y la oscuridad está la penumbra. Y a pesar de compartir lo valioso que es el deporte, pero no el fanatismo, creamos ídolos para encubrir nuestros defectos. Reímos y lloramos por él ídolo, viviéndolo con solemnidad. Ni la pandemia que refresca diariamente a la muerte es tan firme y valida en la conciencia ¿Estamos cansados, enfermos o perdidos en la penumbra?

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  3. Ya puedes votar mi freestyle de rap en la liga de la app Roostfy, Elegi temas y me salio tu sueño, he decidido hacerlo en memoria de Maradona, Ve a la liga, Arriba dale a donde pone Votar freestories, te iran saliendo raperos, cuando te salga ArteUrbano ese soy yo, mueve las 3 llamas de abajo donde creas correcto y dale a votar, saludos y gracias por tu apoyo

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