Caducamos de cansancio existencial, entre aconteceres intensos en los que sucumbimos sin alternativa. Elevarnos y resurgir de cada uno, cual ave fénix, es de por sí un mérito. Aunque tras cada sobresfuerzo resten menoscabadas las fuerzas para repetir tal evento. Por eso, caducamos, porque la capacidad y el ánimo decrecen y nos alcanza un límite
Autor: Ana de Lacalle
La política revolotea cual mariposa sobre la res pública para crear confusión, mientras actúa como un aguijón a traición.
Los antiguos ya se cuestionaron si era posible la unidad en la pluralidad. Aunque la naturaleza de su pregunta era ontológica, no deja de ser un referente sugerente para analizar hoy la fisonomía de muchas instituciones. La cuestión de los griegos formulada hoy en este contexto sería : ¿es posible mantener la unidad y solidez
Lo imposible ciega los ojos de fulgores, cuando no cejamos en el empeño de mirarlo, como si la mirada fuese una turbo aspiradora capaz de absorberlo. Estando allá, donde no hay propiamente lugar, lo concebido como no posible no puede constituir más que una entelequia que no ocupa otro espacio que el mental. Pérdida de
Mermar la capacidad y la necesidad de pensar en los individuos, genera una atrofia mental, que los deja inermes y vulnerables ante quien se ocupó de menoscabar su potencialidad inicial.
“Dios es lo que sobrevive a la evidencia de que nada merece ser pensado”[1] ya que “Es obvio que Dios era una solución y que nunca se encontrará otra tan satisfactoria”[2].Podemos así rumiar circularmente como un placebo mental, mientras no atinemos a apercibirnos de que “Dios es el por-venir de Dios. Dios, en sí mismo,
Quien el mal siente, se resiente.
Al negar lo otro como sustancia, lo convertimos en accidentes, impertinentes incluso, del yo enaltecido. Nos hallamos en un solipsismo filosófico que los psiquiatras denominan esquizofrenia. Todo reluce según el prisma con el que se mira. Sabios y entregados filósofos o locos de atar.
A medida que las formas de vida se han hecho más sedentarias como consecuencia del desarrollo de la tecnología, la necesidad de hacer ejercicio físico ha surgido como una nueva oportunidad para el mercado. Entendamos que en sociedades anteriores –y no muy lejanas- la vida cotidiana comportaba un esfuerzo físico para realizar los quehaceres que
Un sistema capitalista/consumista no podría funcionar sin tasar económicamente todos los elementos que intervienen en el proceso de producción. Sin estos datos el cálculo del coste y la posterior definición del precio de venta serían imposibles, si la voluntad es obtener beneficios. Este complejo proceso referido aquí de forma sucinta, implica que toda cosa tiene