Languidece el espíritu que no se halla en lugar alguno. Que confunde las formas cordiales de la educación con emociones significativas. Y cuando se apercibe del error, ese menguar le conduce a la disolución por la vergüenza que siente, el menosprecio de sí mismo. Es como un indigente ninguneado de afecto para el que no
Categoría: Anagramas
¡Qué silencio se siente esta madrugada! No hay murmullos casi inaudibles de esos que confunden y dan lugar a la sospecha, a la suspicacia de creernos rodeados de seres sufrientes. Hay una ventisca de paz que atraviesa suavemente toda la oscuridad. Por una noche cesaron los gemidos y el llanto quebrado, no había sonido alguno
Vertiginosamente acontece lo irremediable, por el contrario nosotros pausados y quedos habitamos la vida como si fuera la eternidad detenida en un intervalo del tiempo. Sin consciencia de la premura con la que pensadas las cosas suceden, nos atropellan desposeyéndonos del margen de reacción y asimilación. Trepidante lo inexorable sobreviene y como atónitos ni reaccionamos,
Como aseveran algunos la ética se ocupa del sufrimiento, del dolor podríamos decir, o sintetizando del mal. Acaso porque es más rentable en las sociedades actuales indagar y buscar alternativas al mal. Es cuestión de ser emprendedores con futuro, si se ocuparan del bien ya estarían en el paro.
publicado en SOBRE LO QUE ES RELEVANTE por nomecreocasinada.com blog sobre la vida misma Esa letanía interior que advierte de la desgarradura que reitera el vacío crónico cada vez que se hace presente. Ese abismo oscuro que parece centrifugar aunque nos resistamos, barajando alternativas: un tajo de dolor físico para mitigar la angustia, un fajo
La tozuda insistencia en los cambios que deben perpetrarse en una determinada realidad, no sólo provocan una reacción coraza sino que pasan a incorporarse como música de fondo integrada y muda. Siendo, pues, este mensaje la voz que clama en el desierto, resta buscar modos alternativos de estimular esos cambios, como la injerencia en el
La vida digna se asemeja a esos cánticos de aves mañaneras que proferidos por su naturaleza, que es su libertad, recrean los ecos de seres que siendo viven aquello que plenamente son. Acaso, evoquemos con palabras, como gorjeos, la voluntad de vivir –más allá de existir- una vida propia y apropiada que pueda predicarse de
Entre las borrosas líneas que separan el bien del mal, nos deslizamos con la ambigüedad que nos otorga el difuso trazado. Así, evidenciamos que no hay voluntad de bien, sino de mal pero bajo el supuesto formalismo de que parezca un ferviente deseo de bondad. Porque si actuamos esquivando ser hallados en un acto inmoral,
Tardó quince años en apercibirse de la magia de las baldosas de su cuarto de baño. Entregado a ese estado casi catatónico de observación desinteresada vio fluir figuras sinuosas, de líneas suaves casi difuminadas que iban al ritmo de una danza silenciosa cediéndose el lugar y la existencia. Se sintió invadido por la ternura de
La contemplación del mar, aunque este aguarde justo al lado, no es siempre una quimera. En ocasiones, huimos de lo fantástico para palpar a tientas lo real. Y, con ese gesto de renuncia y coraje, pretendemos reconstruir desde el asfalto, duro y ennegrecido, esa vida que tiende a escapársenos a la orilla del mar, a