De la nada, nada surge, reza el principio griego; o dicho de otro modo todo tiene una razón de ser, incluso aquello que parecer florecer aisladamente como un brote de esperanza, es en cualquier caso, el efecto producido por ausencias irreparables; pero nunca algo surgiendo de la nada.
El lapsus de tiempo entre la decisión y la acción es donde se concentran todos los temores, amagos y fantasías que nos abocan a la incongruencia.
a través de Dialéctica: una síntesis intuitiva Clica para ver enlace -sobre la filosofía del reconocimiento-
La voluntad de ser veraces no nos hace dueños de “la verdad”, sino dignos de respeto y honrados.
Un apologeta del caos terrenal transita destartalado o solo exhala humo por la boca.
La perplejidad nos recuerda la ignorancia que habitamos.
Una metáfora puede funcionar como un eufemismo que ornamente momentos críticos de la existencia, con el propósito de dotar de una imagen que dulcifique ese suceso agudamente agrio.
a través de «El sentido de un final»J.Barnes.Ed.Anagrama, 2014 Clica para ver post de abril de 2017
Burbujas de agua de una respiración condenada a desaparecer son el signo claro de la polisemia simbólica de un mismo acontecer.
Un parpadeo basta para perder el hilo conductor del mundo instantáneo.