Si uno acaba escupiendo serpientes por la boca, es posible que haya realizado gestos para evitarlo, o dicho de otro modo, que son vómitos con preaviso.
Rescatar una mirada limpia, genuina y sencilla del mundo no puede basarse en el retorno al redil familiar del que muchos hoy ya han sido desposeídos. Ese redescubrir lo básico y desnudarlo de lo estéril es una tarea fundamentada en la penuria y la escasez de la vida. Solo desde la constatación del vacío adquiere
Desvencijado y desestructurado por el azote huracanado del acontecer, que tanto se le asemeja al pasado, no halla lugar ni requiebro hábil para urdir estrategias edificantes. Una imagen obsesiva de cortes epidérmicos que contribuyen a menguar la angustia o una pérdida de conciencia provocada. Pero, después ¿qué hay de la carga mortecina, de las miradas
Lo humano no es el hombre, sino la superación del concepto tradicional de lo masculino y lo femenino, una nueva perspectiva a explorar para la mujer que se desliza sin identidad. Publicado en julio de 2011 en el blog Nomecreocasinada.Sobre la vida misma (enlace en el actual)
Los gestos de complicidad nunca son excesivos.
Resiguiendo la línea del tiempo nos vemos impedidos a traspasar el punto del presente, y tal es la obsesión que nos azora que gastamos ese tramo intentando prever un futuro que siempre se halla en la línea más allá de nuestra posibilidad. Algo semejante nos ocurre con la supuesta felicidad que la cultura mitificó, sosteniendo
Hay paraísos fiscales y luego otros virtuales, en los que puedes seguir siendo lo que eras, lo seas o no. Si los primeros te dan beneficios crematísticos en negro, los segundos te hacen real en color en el lugar elegido, y a partir de ahí parece que casi todo es posible, solo se necesitan creyentes
Restamos licuados por acontecimientos que sobrepasan nuestra resistencia a devenir entes en estado líquido; por ello nos desustanciamos, fragilizamos ante el reto de vivir y nos aferramos a banalidades sustitutivas, que parecen proporcionar esos anclajes que como entes licuados hemos perdido. Pero, como lo falaz es siempre superfluo, fluctuamos con tal intensidad que adquirimos conciencia
a través de Insensibilidad Clica para ver post de marzo de 2017
¿Quién desea mirarse al espejo y no reconocer ni un mínimo aquel individuo que presuponía ser? Claro que el espejo refleja el alma, y lo que no atisba a recordar es su propio interior. Si de cristales reflectantes hablásemos el tiempo sería nuestra coartada. Pero aunque el paso del tiempo también conlleva una evolución interior,