Debemos asumir que el hombre es un ser fundamentalmente paradójico. No hay comprensión posible sin esta premisa. Esto podemos observarlo no sólo atendiendo al humano como especie, sino cotidianamente en cada uno de los individuos que nos rodean y, si nos miramos al espejo, en ese otro yo que nunca queremos reconocer. Sobre esta dualidad
Etiqueta: apariencia
Recubrirse las costras húmedas con una apariencia de normalidad es una exigencia de integración social, ya que la sociedad no acepta víctimas para que muestren sus secuelas sino para que las oculten. Es algo así como la historia del hombre epidérmico -de este blog en categoría relatos- que llegó a la conclusión de que el
La destreza que desplegamos en la generación de un cierto discurso, viene avalada por los años de continua lectura y estudio; pero sostengo, además, que principalmente, por el vínculo que este discurso mantiene con la construcción del yo y la identidad. Aunque esta sea -y así debe ser para bien de todos- dinámica, es necesaria