El tobogán

Vengo de un parque oculto donde se halla un tobogán desconocido. He ascendido las múltiples escaleras vertiginosos por las que hay que escalar para llegar a la cima, y allí, altiva pero sentada, trasero en base pero pies alocados en el aire, me he tirado por ese enorme tobogán por el que aún me desplazo; ya os explicaré, si ha lugar, algo sobre mi supuesta llegada, la cual me es absolutamente indiferente. Me tiré, eso se queda para mí, sigo bajando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s