Etiquetas

, , , ,

Un político que desprecia y denigra los servicios o instituciones públicas que dependen de su gestión, no tiene ni vergüenza ni es digno del cargo público que ha ocupado u ocupa. Que el ejecutivo cesado de Catalunya fulmine como de inhumana con tal arrogancia la vida en una de las prisiones, al parecer punteras en España al menos por los servicios que ofrece a los internos, raya con el cinismo a no ser que creamos que las prisiones catalanas, que dependían del gobierno cesado, están en unas condiciones muy superiores a las que ellos han conocido. La que suscribe, que conoce porque ha sido habitual durante un tiempo en una como voluntaria, no  puede dejar de hacer un llamamiento a la veracidad y a que las asociaciones de internos o sindicatos expresen su protesta: o bien por la pasividad e indiferencia  que ha mantenido ese gobierno catalán ante el maltrato de los presos en las cárceles por las condiciones en que viven –en Catalunya también-, o bien por faltar a la verdad en muchas de sus declaraciones y poner en riesgo nuevamente la paz social, e incluso en el interior de las prisiones.

La vida en prisión no es nada fácil, y eso señores cesados lo sabe todo el mundo al parecer, sin haber entrado, menos ustedes. No es un hotel. No es un restaurante de la guía Michelin y seguramente en muchos campamentos de jóvenes se comen ranchos parecidos. Las actividades diarias están pautadas con suficiente tiempo libre para el interno. Pero eso sí, uno no puede salir del recinto, y no puede convivir con quien quiere, sino con quien le toca porque está privado de libertad o bien por sentencia o bien por prisión preventiva. He conocido personas que por delitos de menos relieve que el de ustedes llevaban ya cuatro años de prisión preventiva a espera de juicio. Y ¿saben cuál es la diferencia? Que es una persona anónima, y no un político –esto les beneficia más que les perjudica en algún aspecto- y que no tenía dinero para pagar un abogado que se interesara por su caso, y menos aún afrontar una fianza del importe que fuese. Como siempre esto va de ricos y pobres, de los que se mueven al lado del poder económico y de los que no. Nunca de democracia señores, aunque a ustedes el relato les funcione para renovar tal vez un poder con el que seguirán ninguneando a los presos maltratados de Catalunya.