Desaires

No hay comentarios

A veces cabizbajos, otras con la sonrisa de quien se sabe necesario, pero siempre dispuestos a encajar el exceso de rabia que nos asestan los hijos que se autoafirman y  crecen. A veces dolor, pero nunca maldad en sus desaires, es una suerte de apoyo imprescindible que les cedemos con la entereza de ser padres.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s