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Ante el desprecio y el ninguneo que los políticos destilan, en sus obras, de las necesidades ciudadanas, esta fallida democracia –que no por ello dictadura- ha sido y es la decepción del siglo. Después de largos años de dictadura, con una transición pactada para negar el pasado y no reparar ni a unos, ni a otros, nos hemos topado con un esfuerzo de instaurar una democracia sobre los fundamentos de un totalitarismo que aún no se había resquebrajado totalmente. De ahí, una cultura que se perpetua del amiguismo, sectaria y corrupta que, aunque formalmente se oculte, parece hacer “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”.

Hoy, cuarenta años después, padecemos unos déficits democráticos por falta de delimitación de lo que exige el ejercicio de unos derechos civiles, y lo que me parece más grave y urgente: mientras las clases políticas de los distintos partidos políticos se han enriquecido junto a empresarios conchabados, nuestro país padece una de las fases más agudas de pobreza, exclusión y marginación de una gran parte de la ciudadanía. Esos que todos ignoran. Entre ellos, pongo como ejemplo a los pensionistas que habiendo perdido el poder adquisitivo que todos sabemos sobre pensiones que son un insulto a la dignidad, y en medio de sus protestas sin precedentes, el gobierno responde con un aumento a los funcionarios para que estos recuperen su poder adquisitivo. Contra los cuales, personalmente no tengo nada y además saldría favorecida, pero la cuestión es: ¿Quién tiene una necesidad más perentoria? Está visto que el gobierno, a punto de perder los votos de los pensionistas ha decidido comprar el de los funcionarios. Así de fácil. Pero esto es solo un ejemplo de una decisión política reciente que evidencia que las prioridades no vienen marcadas por las necesidades reales de la población, sino por la perpetuación, en este caso, de uno de los partidos más corruptos de la democracia, que tiene causas de peso abiertas y futuros imputados que nadie sabe hasta quien alcanzará.

Vergüenza de democracia, de políticos y de ciudadanos que no salimos en masa a la calle a plantarnos ante tanta corrupción.