Fragmento de “Berta Isla” de Javier Marías

“Hay grandes porciones de la humanidad que siempre tratan de dañar a otras, o de arrebatarles algo, y siempre reinan el rencor y el desacuerdo, y si no reinan se preparan y están al acecho. Cuando no hay guerra hay su amenaza, y lo que podéis hacer los dotados  es mantenerla en esa fase, en la postergación, en la sola amenaza. En ciernes y sin desencadenarse. Sois capaces de evitarlas, o al menos de distraerlas y retrasárselas a los actuales vivos, de conseguir que estallen más tarde, cuando ya estén otros para padecerlas y quizás también nuevos dotados para volver a desviarlas. Y eso es intervenir en el universo, Tomás. Levemente. Es como obturarlo y contenerlo…provisionalmente, ¿te parece poco?”

Javier Marías: Berta Isla, ed. Alfaguara, Barcelona 2017, pg.70

Al margen de la intención y el contexto, en el que se derrama esta arenga al interlocutor en cuestión, este fragmento posee la universalidad de la que son capaces los grandes escritores, planteando una problemática nada banal. Según se afirma la humanidad está dividida entre los que tratan de dañar a la otra parte, y esta última como su víctima. Sin embrago destaca que hay una serie de individuos dotados que pueden intervenir en estas descompensación. El sentido en que Marías usa aquí el término “dotado” se circunscribe al contexto, pero lo significativo es que aislando el fragmento y trascendiéndolo, podríamos afirmar que todo individuo posee algún tipo de dotación, es decir, de excelencia, prenda, calidad o capacidad apreciable. Siendo así, la diversidad de aptitudes, su conjugación y adición podrían contribuir al bien de la comunidad, siempre y cuando todos las pusieran al servicio de ésta –algo así como la República platónica-  Según el orador, esto serviría para postergar las guerras, o haciéndolo extensible cualquier mal que generase rencor y desacuerdo. Pero lo relevante y la incógnita es si, ciertamente, la entrega de los dotados neutralizaría la acción de esa gran porción de la humanidad que quiere dañar a la otra. Se desprende del texto que no, porque bien insiste en que podría postergarse, mantenerse como amenaza al acecho, pero no eliminarla, imponiéndose a esas voluntades perniciosas. A quien azuza a la acción de los dotados le parece una hazaña valiosa, pero no solo a Tomás que se muestra escéptico y dubitativo, sino a muchos de los individuos que descartando que la entrega de sus dotes cambie algo significativo del mundo, se limitan a habitar un microcosmos en el que intentan actuar dando lo mejor de sí mismos y manteniendo su conciencia tranquila, pero alejados de esa esperanza de mitigación del desastre.

En última instancia, la humanidad contiene verdugos y víctimas y el triunfo de lo justo, equilibrador  y adecuado no es más que una quimera, por cuanto solo nos cabe aplazar el triunfo de los que dañan, con la esperanza de que la generación siguiente logre lo mismo. Pero ¿dónde va una especie que lucha contra sí misma para disipar la discordia en lugar de procurar una mejora para el conjunto de la humanidad? Mejora que sería un éxito si se limitara a que el propósito de unos no fuera el arrebatar lo que poseen los otros y dañarlos. Desgraciadamente, si ni eso conseguimos hacer de nosotros mismos  ¿vale la pena aplazar lo inevitable?

No quiero finalizar esta reflexión sin destacar la larga obra bibliográfica y de calidad excepcional de JavierMarías que, como escritor, es siempre garante de una habilidad lingüística que desvela los más oscuros recodos del ser humano. Según mi criterio de lo mejor en el panorama actual de la literatura en lengua castellana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s