Sobre la manipulación de masas

No hay comentarios

En todo relato político o metafísico –y no sé si propiamente hay algún tipo de discurso que no afecte a la Polis, como entorno natural del humano, sea explícita o implícitamente- subyace la voluntad de imponer una cosmovisión como la válida y auténtica. Eso que Nietzsche denominó voluntad de poder y que actúa, casi inconscientemente, como un impulso de autoafirmación de la propia vida. Aunque aquí entiendo que se identifica una diferencia nada desdeñable: esa voluntad, en nuestros días, lejos de ser una pasión inconsciente que se apodera de nosotros y fluye por el mundo, es  una volición intencionada, medida y calculada de someter a los otros para el propio provecho –recordemos que hemos incluido toda cosmovisión sea cual sea su manifestación- Esto, obviamente, no significa que los individuos se adhieran a un relato u otro con plena consciencia del querer que se halla encubierto. Y en esta carencia de criticismo y análisis de las implicaciones y supuestos que suponen las ideas que asimilamos como creencias, reside precisamente la eficacia de cada cosmovisión, que revestida de una forma atractiva y orientada a sectores determinados de la sociedad, se impone en su afán de control y dominio.

Así la diversidad de relatos a veces compatibles, otras no, son la herramienta militante más feroz con la que se manipulada a los individuos, haciendo de ellos meros ecos redundantes de discursos breves, concisos y machacones, de los que muy pocos de los que se adhieren serían capaces de dar cuenta, justificar, argumentar. Auxiliados por las redes sociales y los medios de comunicación de masas, actúan incisivamente sobre cada individuo, para que no devenga nunca sujeto –subjectum- es decir, un humano con ejercicio de su razón y su criterio para desvelar los constructos ideológicos, y en consecuencia forjarse su propio juicio.

En conclusión,  la res publica se ha fragmentado en una multiplicidad de intereses aparentes que impiden la confluencia de los que une a los individuos para desmantelar y afrontar la cara oculta de lo que en última instancia  no son más que apariciones divergentes de un propósito único y contrapuesto al bien del conjunto de la sociedad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s