¿Qué tipo de siendo es ese que, sin estancia propia, bambolea de la desidia al gozo como si la polaridad sostuviera la fantasía de una indefinición justificada? ¿Acaso sea el miedo a zanjar las posibilidades, creyendo que el tiempo nos espera y que la indecisión tiene cabida en la existencia? Un siendo que no es
Autor: Ana de Lacalle
A fuerza de creernos frágiles hemos resistido con fortaleza el envite de la maldita creencia.
No cercenaríamos ni un ápice la vida si poseyéramos alguna certeza sobre su sustancialidad.
La cuestión del acoso escolar, o como place llamarlo bullying, sigue siendo tratado como una menudencia tanto por la mayoría de centros escolares como por las autoridades educativas. A pesar de que según cifras facilitadas por la OMS –y la ONU- llegan a 200 mil suicidios de adolescentes al año por este motivo en Europa.
Crecer es ampliar el espacio que se ocupa en detrimento del que pertenecía a otros.
No sé cómo debe ser eso de morir de frío, ni de hambre, ni de desprecio y abandono, los europeos solo sabemos cómo sentenciar a otros. La justicia se reclama como venganza sangrienta, en estos casos.
La dicotomía entre lo sucedido y lo relatado quiebra al sujeto con una disociación enervante, debilitadora y desestructurante que reiterará, sin daño aparente, mientras se efectúe de forma inconsciente. Eso sí, adoptando actitudes poco satisfactorias en relación a lo que espera del entorno. La aprehensión de la disociación mencionada agrieta la estructura emocional abriendo una
La deliberación moral nos pone siempre al límite de nosotros mismos, en la medida en que nos obliga a afrontar decisiones controvertidas y que –queramos o no- nos devuelve siempre nuestro rostro en el espejo. No pensemos en “grandes” decisiones morales, en el sentido de que sus consecuencias puedan dar un giro sustancial a nada.
Si los sueños de la razón producen monstruos según atinaba Goya, hoy sabemos que no solo los sueña sino que se hacen realidad. Personajes esperpénticos, por ejemplo, dirigiendo estados con actitudes fanáticas y perversas que producen terror. No, no hablamos de países del oriente medio, sino de los Estados Unidos de América, que en un
La búsqueda de un reconocimiento que es sentido como adulación es el círculo vicioso de la tortura mental.