Por Gustavo Flores Quelopana. Past-presidente de la Sociedad Peruana de Filosofía «Considero interesante contar el amable lector cómo conocí a la filósofa barcelonesa Ana de Lacalle. Mi amistad con Ana de Lacalle Fernández se remonta hace pocos años atrás, en medio de la nefasta pandemia del Covid 19. De haberla conocido me congratulo efusivamente, tanto
Categoría: Filosofía artículos
Por Gustavo Flores Quelopana, al cual agradezco la confianza depositada y la capacidad de incluir en una editorial textos con perspectivas discrepantes para que el diálogo se haga posible. Autor: Ana de Lacalle Fernández Editorial(es): IIPCIAL Lugar de publicación: Lima Año de edición: 2024 Número de páginas: 100 Reseña La filósofa española Ana de Lacalle
Los otros son el límite poroso del sujeto, en cuanto hay noción del sí mismo. Un límite que es diferenciación en continua refluencia -me fascina este concepto zubiriano-. Tener esa presencia, interactuando con los otros exige admitir la múltiple diversidad que hay entre los unos y los otros. Esto, dicho así, queda muy bien. Sin
Escribo porque decir, me clarifica. En este caso la clarificación no consiste en la consecución de respuesta alguna, sino simplemente en visualizar los senderos que se abren ante mí, entre los cuales me inclino por los que deseo y desestimo los que me generan repulsión. Alguien podría decir ¡qué manera tan instintiva e irracional de
Por RICARDO ESPINOZA LOLAS (1) «METAPONTO… Barca del NosOtros… es una Barca que nos permite pensar-vivir desde ciertos momentos muy especiales… los que valen la pena que retornen y se actualicen en cada uno y que en Comunidad expresamos en distintos soportes escriturales cómo es posible hoy realizar el tejido humano… Esto dio de sí…
IMAGEN: Pawel Kuczynski Decía Jorge Manrique que la muerte es lo único que nos iguala a todos. Con esto aludía a la inutilidad de poseer más riquezas o ser más pobres ante un acontecimiento en el que de nada sirve lo que poseemos materialmente. Aunque, hoy en día, esto es discutible al menos en el
La añoranza es el reconocimiento de una pérdida dolorosa. Mientras sentimos esa ausencia no podemos sentir qué resta en nosotros de lo añorado. Hay pérdida, pero también dicen que una presencia luminosa de lo ausente, que nos permite mantener vivo en nuestro interior cuanto recibimos de quien ya no está. Esa llama, no el rescoldo,
La intrahistoria[1] – ¡tan apreciada por Unamuno! – se gesta en las interacciones de los unos con los otros, razón por la cual podríamos sostener que, si logramos que lo gestado sea un lugar para que cada uno tenga una vida digna, tenemos una responsabilidad destacada en la historia. Sin embargo, sin ser los vínculos
En ocasiones, por azar, llegan a mis oídos frases que alguien dice como para rellenar la conversación, sin más. Sin embargo, aisladas e interiorizadas desprenden un aroma metafórico que me impactan. Ayer, sobremesa veraniega, J. dijo: “Sí, las puertas hacen bastante”, aunque, como si fuese una aposición, contuvo la pausa suficiente para que me resonara
Ascendí a las alturas, esas en las que las montañas están calvas y parece que el cielo se halle más cerca que nunca. Aluciné por unos instantes creyendo que estaba recuperando la vida. Sin embargo, ella ya no me pertenece porque está plena y eufórica realizada en los que empiezan a vivirla por sí mismos.








