La generosidad que no brota espontáneamente, no es más que una impostura propia de hipócritas.
Categoría: Sin categoría
Ciertamente si hay Dios no tenemos perdón. Y si tenemos perdón no hay justicia. Y si no hay justicia ¿cómo vamos a reconocer a ningún Dios?
La lectura es un Arte si se efectúa licuando el jugo dulzón o agrio de las palabras hilvanadas con espontáneo propósito.
La incertidumbre del momento siguiente es tan ínfima, en ocasiones, que podríamos prescindir de que ocurriera.
El arrogante, en su acto se arrogarse se ciega de lo ajeno
Lo zafio, por vulgar, es más común que escaso.
El escándalo no solo pone en tela de juicio a quien comete la acción reprobable, sino a quien se indigna por ello.
Paradójicamente, denominamos refugiado al expulsado de todo lugar.
Nadie debería escupir por boca de otro, ni por la boca de otro.
Acaso quien hable del dolor sea un ilustre leído que contrapone su sabiduría con alguien que cree haberlo dejado atrás, ya que quien padece el dolor no puede más que soportarlo.