Se me vuelan los aires del cerebro, y no es cualquier cosa lo dicho. El aire es la nebulosa entre la que podría hallar lo que me inquieta. Y si digo que “se me vuelan” es por la impotencia ante el desvanecimiento de esos aires difíciles, pero sustantivos. A veces padecemos el dolor de la
Si cualquier estado puede, como se está comprobando, invadir bajo el pretexto que sea, otro estado para apropiarse parte del territorio o todo, realizando inclusive una limpieza étnica, y aquí no pasa nada; porque todos vemos que a la postre no pasa nada, entonces no hay ley que valga, no hay Derecho que obligue ni
No somos ingenuos, nos hacemos los ingenuos como mecanismo de defensa. Ante la dolorosa constatación de cómo funcionamos la gran mayoría en este mundo -cobardía, ponernos a salvo, callar para protegernos, …- solo cabe hacer elogio de la ignorancia como justificación de nuestra actitud. Sin ésta, no podríamos mirarnos al espejo sin ver la imagen
Con guerras, injusticias, asesinatos, un caos geopolítico con mandatarios que sorprenden porque hoy dicen A, y mañana B, y no sobre cuestiones menores; con ese trasfondo, empieza a notarse un remolino neuronal que lleva a picotear de la diversidad de urgencias sin poder pensarlas con serenidad. Son momentos en los que lo emocional irrumpe, se
Ayer fue el día mundial de la Filosofía. Para el pesar de los filósofos coincidió con el cincuenta aniversario de la muerte del dictador español. Consideré prioritario escribir sobre éste, o mejor dicho sobre la dictadura militar que sostuvo durante cuarenta años. Hoy, me detengo a decir algo sobre la Filosofía, que bien lo merece.
La generación de los Baby boomers somos en España hijos del franquismo. Vivimos, los más jóvenes de la gran hornada, los estertores del franquismo y esa transición tan falsa con la complicidad de todos los partidos que nunca ha sido capaz de pasar cuentas a los asesinatos impunes de la dictadura. Sigue habiendo zanjas donde
“La Criatura” de Víctor Frankenstein, su nexo creador/creado, padre/hijo, autoridad/desafío entraña un cierto paralelismo con la relación humano/inteligencia artificial de la que tantas páginas, libros y conferencias están surgiendo por doquier. Es decir, hay una inquietud en el poder del humano para crear un ser no vivo -diferencia con la criatura- más potente que él,
Los límites éticos de la ciencia y la tecnología, la vida, la muerte, la bondad, la maldad y qué deseos mueven a los humanos con la creencia de que su satisfacción les proporcionará autocomplacencia son cuestiones, siempre vigentes, que plantea Guillermo del Toro en su versión de “Frankenstein”.[1] A mi juicio, el aspecto más positivo
Se dice, dicen, suponen que a cierta edad ya no te sorprende nada. La capacidad de sentirse conmovido es una dádiva irrenunciable y un indicador de que la vida sigue viva, que vibramos con los otros, lo otro y con nosotros mismos. Es cierto que, lo supuestamente desconcertante, puede afectarnos para nuestro regocijo o provocarnos
Desde La Librotea del Diario.es, recomiendan mi último ensayo «Filosofía desde las entrañas» Ed. Terra Ignota, y recogen las dos últimas novelas. Facilito enlace a la editorial de las obras para poder ver sinopsis y más detalles. Agradecida. https://terraignotaediciones.com/autor/ana-de-lacalle/









