La opinión pública se manifiesta, con apariencia de libertad, como una masa monolítica que impone las formes de vida, de pensar y actuar válidas. Esa expresión de falsa libertad es la resultante de la manipulación, el marketing de los medios de comunicación y los poderes políticos al servicio del capital, y es a lo que
Autor: Ana de Lacalle
Nunca dejaremos de avanzar centrifugándonos en lo posible, dejado atrás, como alternativas quizás mejores que a las que dimos existencia. Es ese rumor nostálgico y un algo melancólico que sostenemos para cerciorarnos de que lo nuestro fue una elección.
Tras los reproches vertidos se amagan siempre demandas, no explícitas, que anhelábamos fuesen intuidas por aquel a quien atribuimos dejación o desinterés.
La exigencia al otro es, en ocasiones, un atropello que lo despoja de lo propio. Sin vacilar, transfiguramos un deseo en una tropelía al sentirnos en nuestro derecho de reclamar lo que no nos pertenece, ni es justo apropiárnoslo, sin la voluntad ajena de concedérnoslo desde su libertad.
Las mentiras traicionan, las verdades horadan
Ante las elecciones del 21 de diciembre la mayoría de catalanes se expresan con seguridad afirmando tener claro a quien no votar. En conversaciones esta manifestación enigmática es interpretada por el supuesto contertulio o con actitud expectante o cómplice al presuponer que, por supuesto, se refiere a los mismos que él. Más allá, es difícil
Hay despedidas en las que la puerta debe permanecer cerrada, no sea que alguien vuelva sin avisar, o aún peor retorne quien ya no es quien era.
La nada, al sustantivarla, se torna en posible sujeto de acción: “La nada nadea” con su correspondiente verbo derivado -no aceptado por la RAE- Imaginarnos esa supuesta escena se asemeja a observar los intestinos retorciéndose enmarañados sin capacidad para hallar su lugar habitual. Algo casi escatológico que trasladado a al padecimiento mental debe ser insufrible.
La arrogancia es, en ocasiones, una actitud de supervivencia de quien se siente fracasado, sin saber que el supuesto fracaso evidencia el auténtico despropósito vital: ser víctima de un relato competitivo falaz.
Hay poetas-como Alejandra Pizarnik- que se insuflaron tanto de vida que la desgastaron precipitadamente, y tuvieron que ponerle fin. Porque poeta es quien resigue la vida y hace de ella un poema que proclama lo raro y escabroso de ser uno mismo, en un mundo de iguales.