Se van los hijos, incluso antes de irse se van, restando tiempo en la casa familiar mientras algunos aspectos maduran y la vida les permite su autonomía plena. Es un gesto doloroso parental, no inmiscuirte porque así lo han exigido, ser testigo de esa ambivalente suficiencia y mantener ante todo el amor, limpio de reproches
Autor: Ana de Lacalle
Quien dimite del esfuerzo, lo hace de vivir que no es una inercia congénita, sino un reto o una renuncia subjetiva.
Una campaña electoral no es un espectáculo – función o diversión pública celebrada en un lugar en que se congrega la gente para presenciarla- para honra de los artistas que se dedican a un arte tan entrañable. Antes bien, diríamos que los políticos dan el espectáculo: acción que causa escándalo o gran extrañeza. Y lo
Una sociedad esperpéntica, no es una mera apariencia falaz, sino el aparador más comercial de lo que realmente subyace.
Al defraudar a otros por impotencia, pero con plena consciencia y no dispuestos ya a esfuerzos desmedidos, quizás estemos ofreciendo la experiencia de sentir que ni el otro es omnipotente, ni debemos ser insensibles a las necesidades ajenas.
Somos prisioneros de la plasticidad de las palabras, ya que el acto de expresar y matizar la experiencia queda circunscrito al ámbito lingüístico, que nunca nos satisface plenamente. De ahí, que retornemos con ahínco intuyendo que poseemos combinaciones más elásticas y luminosas, aunque al termino de los fragmentos, sintamos ese regusto ácido de no poder
El lamento siseado como un monólogo es un llanto en soledad, último recurso del ninguneado.
Publicado aquí el 25/9/2016 Hay indigencias que son huelgas de vida indefinidas.
Agotándose el existir nos sentimos más legitimados para valorar el peso de la vida
Declinó el día, y la noche profunda no encuentra motivos para despejarse. Tal vez se contagió, en esta época brumosa, de la visión traslúcida que nos traiciona. Menuda catástrofe si tras la noche no sobreviene nuevamente el día, de lo que ya advirtió Hume que no podíamos tener certeza aunque nadie lo creyera con