Algunos optimistas suman los dígitos del año recién estrenado y auguran que este será el año diez. También podría aventurarse que será un año diezmado que quizás no rompa la línea narrativa de la historia de los últimos tiempos. La benevolencia engendra imposibles que se desvanecen al instante.
Autor: Ana de Lacalle
La cadencia de quien vive contrasta con la decadencia de quien existe. Ambas con la placidez de los reposados.
Embriagarse por una mirada deviene el éxtasis de algo prometedor, o la resignación ante lo sumo.
Hará un par de años se publicó un libro bajo el título “Huérfanos de Sofía” con la voluntad, por parte de su coordinador y algunos de sus colaboradores, de que esa atinada presentación funcionara como un espanta-sucesos indeseable. Hoy, gracias a una serie de televisión catalana que se ha exportado a otras cadenas, incluso de
La adulación carece de veracidad ya que la intención es provocar el agrado en el sujeto lisonjeado. No siempre que se produce la sensación por parte de quien lo recibe se ha efectuado realmente un acto de adulación. A menudo los elogios, que son auténticos reconocimientos de los méritos ajenos, son percibidos como un burdo
Cuando agazapados en un instante, ejercemos toda la resistencia que nos ocupa para no abandonarlo, algo extraordinario está aconteciendo. Quizás tan solo eso sea la auténtica Vida.
Escatimamos esfuerzos por fatiga, nunca menguados de coraje.
Quien se expone puede ser ninguneado, quien se esconde ignorado.
Hay mensajes que proclaman una vida que deseo sea ensalzada por siempre.
Durante el año que acabamos de cerrar, el número de suicidios ha duplicado al número de muertes por accidentes de tráfico. Sin embargo, aunque todos somos conscientes del esfuerzo que se ha llevado a cabo para disminuir los accidentes automovilísticos, no parece que las autoridades sanitarias hagan ningún esfuerzo por luchar contra esta tendencia alza