El vidrio de los ojos que lagrimean, junto a ese sentir hondo acompañado de un cántico poético, evocan a quien vivió en las profundidades y en ellas se queda, honrándonos con el arte arraigado a la existencia a través de poemas musitados. La dádiva: lo mejor de sí mismo. Gracias Leonard Cohen.
Autor: Ana de Lacalle
Hay percepciones de la existencia que se sitúan al final de la misma. Otras, por el contrario, lo hacen al principio, y una tercera lo haría desde una perspectiva que abarcaría el proceso desde su inicio hasta el final. Sería útil bautizar cada una de ellas, pero teniendo en cuenta que me encuentro en una
¿Cómo echar renuevos de un alma envejecida que custodia en un fardo todo desagravio? No hay posibilidad de continuar danzando sin música, de igual forma no se puede vivir sobre las heridas transformadas en podredumbre.
La actualidad, esa que construyen los medios de comunicación, no es más que una manera de sesgar la realidad para crear una determinada conciencia de lo que ocurre y es importante, y de lo que va perdiendo importancia –porque es como si dejara de ocurrir- Desgraciadamente esta estrategia es tremendamente eficaz y consigue manipular la
El frío tensaba los músculos involuntariamente, y ese gesto que tú no podías hacer volvía a invadirme de ti. Me sentía un ser envuelto en una nebulosa esponjosa, triste y nostálgica que era zarandeada hasta desproveerla del rastro doloso y exigirle casi una sonrisa de halago. Sí, aunque solo fuera por el privilegio de sentirse
Sucedió. Ganó Trump. Ante la patética y atónita mirada de medio mundo, y el intento fallido de las encuestas pre-electorales que se está demostrando sirven para intervenir en la intención de voto, no para predecir. Sucedió. Y nos equivocaríamos si equiparáramos el populismo de Trump a otros que han surgido en Europa. Votar a Trump
Languidece el espíritu que no se halla en lugar alguno. Que confunde las formas cordiales de la educación con emociones significativas. Y cuando se apercibe del error, ese menguar le conduce a la disolución por la vergüenza que siente, el menosprecio de sí mismo. Es como un indigente ninguneado de afecto para el que no
¡Qué silencio se siente esta madrugada! No hay murmullos casi inaudibles de esos que confunden y dan lugar a la sospecha, a la suspicacia de creernos rodeados de seres sufrientes. Hay una ventisca de paz que atraviesa suavemente toda la oscuridad. Por una noche cesaron los gemidos y el llanto quebrado, no había sonido alguno
Vertiginosamente acontece lo irremediable, por el contrario nosotros pausados y quedos habitamos la vida como si fuera la eternidad detenida en un intervalo del tiempo. Sin consciencia de la premura con la que pensadas las cosas suceden, nos atropellan desposeyéndonos del margen de reacción y asimilación. Trepidante lo inexorable sobreviene y como atónitos ni reaccionamos,
¿Oyes Jano el parloteo de esa multitud que siempre te ha seguido en tu batalla? Con solo hacer un guiño, de esos seductores que te caracterizan, muchos acuden a apoyar esa lucha para salvar vidas, las otras bien lo sabes. Ayer y hoy, tu guiño nos ha convocado para comunicarnos que vas a disfrutar de