Todo aquello que situamos en las redes de la intuición se nos ha resistido a la sensibilidad y la razón previamente. Habiendo recorrido ambas singladuras simultáneamente, se zanjó cualquier opción, porque solo restaba un ávido vacío o ese elevado acto de la intuición que anhela aprehender. Quizás, lo relevante no esté enjaulado en el espacio
Categoría: Anagramas
Aquellos que reniegan de la educación practicada durante años sin ser capaces de identificar los irrenunciables que contenía y ven en la ”nueva educación” la fórmula mágica esperada, una de dos: o es que nunca han sido docentes y solo teorizan, o es que eran docentes indecentes.
Cuando un sistema sanitario cronifica a sus pacientes por su falta de recursos e inoperancia en su gestión, está llamado a una muerte súbita o un colapso que expulse enfermos sin excepción. Mientras en el parlamento, que ha perdido la etimología de su nombre, siguen recibiendo su estipendio por ser la negación de su cometido.
Las sociedades que se hacen conscientes de los ejes que vertebran su funcionamiento se hallan en condiciones de modelarlos, matizarlos y reorientarlos. Actualmente, en un mundo apresurado, existen pensadores críticos cuyos diagnósticos nos proporcionan esta privilegiada visión. Por ello, nadie se extraña de discursos que califican nuestra sociedad de líquida, light, heredera de la postmodernidad,
Los ídolos, que han sido elevados por la Sociedad a tal pedestal, poseen una habilidad excelente en alguna actividad. Los que los idolatran totalizan esa capacidad a toda la persona convirtiéndolos en un modelo a seguir. Craso error, ya que ocultan aspectos -muchos de ellos- miserables que preferiríamos no descubrir. Más allá del fraude fiscal,
Mientras nos adentramos y entregamos a lo onírico nos vemos a veces atrapados por narraciones terroríficas, protagonizadas por personajes anónimos y reales en las que además del contenido explícito, que puede conectar sin demasiada fantasía con la propia vida, nos atenaza la descarga emocional que parece desvelarnos más realidad que la vida misma. Se precipita
Disgregados en un océano inmenso de ignorancia, avanzamos a tientas y palpando con cautela los contornos que nos acechan. Nunca antes habíamos vivido, carecemos de experiencia o modelos fiables, ya que nadie es experto en vivir, aunque algunos así lo “vendan”. Somos neófitos existenciales que palpitan ante el reto de vivir y morir riendo.
En ocasiones resulta tedioso afrontar nuevamente la crítica de textos publicados, que resulta un fraude, pero que funcionan en el mercado como libros divulgativos de prestigio, hasta el punto que pasan a formar parte de referencias más ilustradas. Quizás sea el cansancio de constatar que lo evidente, para los que debería serlo, se ha desvanecido
Tus verdaderos educadores y maestros te harán saber cuál es la razón y la materia primigenia de tu ser, aquello que en absoluto se puede enseñar o inculcar, algo que dificilment se alcanza, algo que yace aplastado e inmóvil dentro de ti. Tus educadores no pueden ser sino tus liberadores. Y éste es el secreto
Hay urgencia en las palabras y los gestos del reclamo del mundo. Una ansiedad atolondrada que se desplaza a tropezones imponiendo un ritmo de taquicardia continua, a todo lo que intenta vivir. Semejante a una forma impostada de estar a la que nos adherimos para no desentonar y que acaba centrifugándonos. Será la pesadez de