¿Si yacemos sin propósito alguno en cualquier lugar y al iniciar el día caminamos como zombis, muertos vivientes sin alma, en qué diferimos del que ubicado y con fines inoculados ejecuta el mandato impuesto? La dicotomía es sucinta y diáfana: vivir muerto falto de sentido, o morir vivo careciendo de uno mismo y por tanto
Categoría: Anagramas
Si no sabemos vivir, tan solo existir, consumiendo el tiempo hasta lo inevitable, ¿A quién rendiremos cuentas sino a nosotros mismos? Quizás a los que comprometimos por el camino como si lo nuestro fuera vida, cuando éramos ignorantes y por tanto inocentes, porque el engaño exige la voluntad y la conciencia de falseamiento. La sabiduría
La autoestima, el coraje y la decisión son claves en el proceso de actualización de lo que uno quiere ser –que en ocasiones se conforma también por lo que uno hace- El sofá como receptáculo de una apatía desconsolada no es el síntoma dela pereza sino de la convicción de la propia miseria e incapacidad.
En la biblioteca personal los libros deberían estar ubicados cronológicamente, es decir según su propietario los ha ido adquiriendo, catalogados por fechas y, a poder ser con una breve reseña de la lectura que se hizo de él en cada momento. De esta forma tendríamos una radiografía sincrónica del pensamiento y los cambios significativos que
La vida se asemeja en demasía a un escaso paréntesis de nuestro estado habitual que es lo que denominamos muerte. La incognoscible infinitud de cuanto rodea lo tangible y efímero nos invita a pensar que lo raro es vivir, por su inmensa brevedad y fragilidad y vulnerabilidad. La cuestión central vuelve a urgirnos: ¿qué es
Si el rechazo se produce culpabilizando al otro de impostor, la reparación es una quimera ya que se atenta contra la honestidad del “acusado”. Queda en depósito un dolor tal vez custodiado por el rechazado que siente no ser fiable, no ser valorado y la ausencia de quien fue para él alguien significativo.
No es habitual mantener un dialogo acalorado familiar, sobre si la cosa no es hasta que no se realiza –se hace real- mediante el acto lingüístico. La cuestión de fondo no era otra que la tortuosa -por agotadora- relación pensamiento/lenguaje. Una chica de dieciséis años y un chaval de diecinueve debatiéndose en la cocina, entre
Tenuemente se desvanece la luz cuando la verborrea encubre la falta de interés y delata el deseo de rellenar el tiempo sin percances ni conflictos. Todo lo intercambiado y depositado se torna confuso y gris, puesto en cuarentena, o en infinita cuarentena. Esperando, si fuera posible, restituir la luz y la mirada diáfana de alguna
Mientras sigan derramándose cadáveres por doquier, de niños tullidos y jóvenes y adultos sin rostro ni alma, habrá responsables que deberán dar cuenta de lo que no hicieron y debían hacer y asumir las consecuencias reconociendo lo que sí hicieron y no deberían haber hecho nunca. Huracanes, terremotos, inundaciones, guerras eternas y acciones humanas que
Hay vínculos asfixiantes que cortan la respiración, anulan la capacidad de oxigenarse con autonomía y remiten continuamente al cordón originario. Entonces, urge la diversificación de objetos a los que vincularse para no proceder a la anulación de ninguno de ellos. Vincularse no es devorar a las crías como hacen algunas especies, sino posibilitar el apego