Finaliza el año, por fin. Y seducidos por la magia de los números creemos que el cambio del último dígito de la cifra que representa este año, comportará una serie de cambios para bien. Esto más que fe, es pura necesidad. Nosotros establecemos una discontinuidad entre los dos años que alienta nuestra esperanza, pero tal
Deglutimos piedras, no mentiras, porque se nos antojan nubes dulces esponjosas, y ese es nuestro derecho a decidir cómo y por quién deliramos.
Quien mal anda,…se cae. Acaba mal, el que mal empieza, o no.
Amaia, has dado dubitativa y no sin algo de miedo tus primeros pasos suelta hacia los brazos de mamá, mientras papá inmortalizaba la escena emocionado para hacer partícipe al resto de la familia del gran acontecimiento. Ha sido un gesto valiente hacia el crecimiento de una pequeña con carácter y voluntariosa mujercita, que necesitará mucha
En cierto sentido un agravio exige para ser resarcido la oportunidad de expresar ante el responsable de tal agresión el malestar, el daño, y el mal sufrido. Quizás por la necesidad de visualizar cómo el rostro ajeno va empatizando y sosteniendo el dolor propinado, hasta sentir la necesidad, por la culpa punzante, de implorar
Publicado en mi blog Sobre la vida misma a través de Eubios versus Eutanasia
Ser padre –lo diré en condicional, siendo yo madre- debe ser algo así como rebuscar en el trastero de la vida lo relevante para nuestro hijo/a en cada circunstancia que nos hallemos. Siendo capaces de sacudirnos el polvo que distorsiona los hechos y educando a los peques para que nada resulte excesivamente dramático si lo
Si alguien tiene el derecho de pedir, no siempre el otro tiene el deber de dar. Recordemos que “no siempre”, en ocasiones hay compromisos que lo exigen.
Demandamos esperando recibir, al despertar la atención del otro. Sin embargo nuestra necesidad puede ser postergada en su satisfacción, al margen de que esta haya sido fruto de un reclamo. Esta frustración induce a no expresar ni pedir nada. El resultado puede ser el mismo, mientras que el ninguneo en la primera circunstancia se agudiza
Envejecer tan solo es un decrecimiento celular, por el contrario adquirimos la percepción de que mentalmente crecemos hasta el momento final –seamos o no capaces de manifestar ese último esprint.