Al defraudar a otros por impotencia, pero con plena consciencia y no dispuestos ya a esfuerzos desmedidos, quizás estemos ofreciendo la experiencia de sentir que ni el otro es omnipotente, ni debemos ser insensibles a las necesidades ajenas.
Somos prisioneros de la plasticidad de las palabras, ya que el acto de expresar y matizar la experiencia queda circunscrito al ámbito lingüístico, que nunca nos satisface plenamente. De ahí, que retornemos con ahínco intuyendo que poseemos combinaciones más elásticas y luminosas, aunque al termino de los fragmentos, sintamos ese regusto ácido de no poder
El lamento siseado como un monólogo es un llanto en soledad, último recurso del ninguneado.
Publicado aquí el 25/9/2016 Hay indigencias que son huelgas de vida indefinidas.
Agotándose el existir nos sentimos más legitimados para valorar el peso de la vida
Declinó el día, y la noche profunda no encuentra motivos para despejarse. Tal vez se contagió, en esta época brumosa, de la visión traslúcida que nos traiciona. Menuda catástrofe si tras la noche no sobreviene nuevamente el día, de lo que ya advirtió Hume que no podíamos tener certeza aunque nadie lo creyera con
Tras el esfuerzo ímprobo de no ser como zutano, acabamos encarnando paradójicamente el papel de la triste figura que tiznan de loco o de carga insoportable. ¡Qué cínico el destino o qué azar tan desnaturalizado!
La hipersensibilidad, no centrada en el ego, es un radar de las necesidades ajenas.
Puesto que la existencia es un hecho, la agonía deviene en el intento de ser, es decir en lo propio y no gestado aun, que depende de nuestra voluntad y querer, aunque limitado por las determinaciones contextuales. Aceptando que no podemos substraer el ser de la existencia, la cuestión sobre el suicidio se centra en
PUBLICADO EL 14 DE DICIEMBRE DE 2016, EN ESTE BLOG Quien presume de virtud carece de humildad, condición necesaria para ser virtuoso. Luego, quien presume de virtud expone de lo que carece.