Etiqueta: Virtud

Ese “algo”extraviado

Nos afanamos en la búsqueda de un algo que permanece oculto, encubierto o enmascarado con la nostalgia de un edén perdido, como si otrora hubiésemos habitado esos campos Elíseos a los que por meritocracia arribábamos. La cuita reside en identificar qué hemos devastado por la  singladura vital para vernos desprovistos de ese colofón paradisiaco. Quizás,

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Sobre la Prudencia

Ser prudentes no es solo una virtud, sino una exigencia adaptativa consistente en preservar un cierto grado de sospecha vital. Porque quien tantea lo que le rodea, para ponderar lo que sucede, debe poseer la habilidad de dudar de lo verosímil y ejercer un intenso escrutinio sobre  lo que se muestra diáfano.  Esta perspicacia previene

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La integridad

La integridad según una de las acepciones que reconoce la RAE –que siempre puede ser un punto de partida- es la cualidad de quien es recto, probo, intachable. Dicho de otra manera, de aquel que ajusta sus principios morales a su hacer. Leyendo esta definición, una tiene la impresión de estarse trasladando a épocas pretéritas

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La virtud de la honestidad

La honestidad, virtud inherente a cualquier otra, no siempre es reconocida ni ponderada en el valor que posee. Exige un ingrediente de generosidad, autenticidad y descentramiento del yo, a fin de priorizar lo veraz por encima de cualquier interés particular. A menudo ser honesto perjudica, en la medida en que supone un desnudarse ante los

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Naturaleza de la virtud

La elegancia no  es una virtud porque, en ocasiones, su aparecer es impostura. Una virtud debe serlo incondicionalmente ya que si existe cualquier resquicio de duda sobre su conveniencia es porque, posiblemente, estemos dirimiendo en torno a sucedáneos o espejismos. Ser justo, solidario, honesto siempre es ser virtuoso y ninguna coyuntura puede quebrar nuestra convicción

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Subjetivismo o universalidad moral

“Una virtud tiene que ser invención nuestra, personalísima defensa y necesidad nuestra: en otro sentido es meramente un peligro. Lo que no es condición de nuestra vida la daña: una virtud practicada meramente por un sentimiento de respecto al concepto de “virtud”, tal como Kant lo quería” Nietzsche, El anticristo El fragmento está obviamente sesgando

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