Existen danzas antiguas que recrean deseos y esperanzas, que claman contorneando rítmicamente el cuerpo satisfacciones nada antojadizas, sino necesidades físicas y espirituales que confían les sean concedidas. Son formas de implorar expresivas y contundentes, por cuanto es la mente verbalizada en el cuerpo, ambos los que reclaman. Hoy escasean este tipo de manifestaciones. No hay
Etiqueta: Esperanza
Cautivados por lo posible, relegamos lo dado de facto.
Creer que ha de suceder algo favorable y deseado genera un estado de ánimo que denominamos esperanza. Esta funciona como motivo de acción y elude la desidia, ya que está ligada a un sentido que se considera real. Sin nada que esperar se disuelve la razón que nos mueve y restamos individuos ubicados frente al
Todos tenemos, alguna vez, sueños que apelan a la consecución de lo imposible. En algún rincón de nuestra mente reside ese irracional deseo que fluye en nuestras construcciones oníricas cuando más desprevenidos estamos o tal vez cuando más impotencia sentimos. Por muy pragmáticos que seamos, y por muy contundentes que nos mostremos en la negación