Casi todo en la vida tiene su reverso. Y no es esta frase el síntoma de un ataque irracional de optimismo, sino la constatación de que, a menudo, las situaciones adversas pueden visualizarse desde una perspectiva distinta. La sabiduría quizás consista, en parte, es esto: en la habilidad de abstraernos de lo fáctico y elevados
Autor: Ana de Lacalle
Es difícil e incluso reduccionista intentar ejemplificar la lucha de tantas mujeres por tener una vida digna, de individuo humano, con un trato y un reconocimiento equitativo al de los hombres. Por eso, prescindo de mencionar a ninguna en concreto, aunque acaso tenga en mente a algunas anónimas, y me limitaré a destacar qué me
-Ponga un ejemplo de una ironía lingüística magistralmente lograda. He estudiado ESO.
¿Si en nuestra naturaleza yace el haber, por azar, sido engendrados para necesariamente morir, cómo metabolizar la castrante contingencia? No cabe exigir a lo posible sentirse necesario, ni es lícito vivir, en consecuencia, como si fuésemos, antes de ser, añorados.
Adentrarse en plena madurez biológica es un hecho quizás anodino, ya que nada aporta sobre la madurez mental ni ésta sobre la felicidad[1] en la vida. Lo biológico es un dato numérico que indica los años de vida natural del sujeto. La madurez mental se atribuye a quien sigue los cánones impuestos de normalidad según
Si el poeta, que degusta la acritud del vivir y elucubra sobre su condición en la existencia, se gestó en tus entrañas tal vez, te asuste la idea de que la incapacidad de existir sino es viviendo, traspase por los poros de la dermis y como una diáspora ocupe cada recodo del ente que no
Sumamos años, cuando la adición es de ciclos reiterados que nos remiten al eterno retorno de lo mismo y único sustancialmente: la vida centrifugándose a fuerza de llanto y alegría. Al término del sumatorio cada cual con su cosecha, y todos en el lugar común de la mortalidad.
Si como aseguraban los griegos lo Bueno es bello, no cabe maldad en la belleza. Esto nos induce a revisar el concepto de belleza, ya que no podemos estar refiriéndonos a la frivolidad con que la Sociedad actual se sacude el término y nos presenta ese patrón ideal corporeizado, es decir asociado a la materialidad.
Caducamos de cansancio existencial, entre aconteceres intensos en los que sucumbimos sin alternativa. Elevarnos y resurgir de cada uno, cual ave fénix, es de por sí un mérito. Aunque tras cada sobresfuerzo resten menoscabadas las fuerzas para repetir tal evento. Por eso, caducamos, porque la capacidad y el ánimo decrecen y nos alcanza un límite
La política revolotea cual mariposa sobre la res pública para crear confusión, mientras actúa como un aguijón a traición.