Autor: Ana de Lacalle

Ucrania/Palestina: ¿qué justifica la política occidental tan diferente?

Desde que se iniciara la guerra en territorio ucraniano a consecuencia de la invasión del Rusia, los estados occidentales -la OTAN, EE. UU.- han reaccionado abasteciendo de armas a los invadidos, supongo que con el objetivo de que sea Ucrania la que, se enfrente a Putin, en lugar de tener que intervenir directamente otros países.

Seguir leyendo

La extraña parálisis -relato-

Sentía todos sus órganos amarrados – ¡hasta la piel! – como si estos estuviesen dirigidos por una mano invisible que los llevaba a fluctuar a su antojo. Las manos paralizadas, aunque manteniendo la movilidad de los dedos, los brazos rígidos en continuidad con las manoplas y la imposibilidad de hacer el gesto de rotación del

Seguir leyendo

Vínculos terapéuticos.

El tiempo, que no perdona, fue imponiendo la exigencia de disolución de una relación que, desde su inicio, estaba destinada a acabar. Los vínculos no son homogéneos y, por eso mismo, cada uno tiene una singularidad que nos obstante puede ser comprendido considerando su idiosincrasia. Por ejemplo, los paternofiliales deberían tocar a su fin con

Seguir leyendo

¿Por qué escribo un blog?

Tras años de escribir un blog en la red, una se pregunta para qué o para quiénes. Si esto no ocurriese, tal vez la escritura podría relegarse a un diario personal en el que no hay interacción, ni voluntad de ella. Las crisis son necesarias para que, del cambio al que estamos sometidos, resurjan actos

Seguir leyendo

La lucha por la supervivencia frente a la lucha por el sentido.

Aquellos que creen haber visto lo que nadie más ha podido ni siquiera imaginar se muestran con un halo profético espiritual que tan solo debe interesar a los que viven como él: con la garantía de no padecer ni caer en la precariedad económica y poderse dedicar a las cosas del espíritu. Sin embargo, ¿cuántos

Seguir leyendo

La fortaleza de reconocer la fragilidad.

Vérselas de frente, cara a cara, sin esquivos ni requiebros con la propia fragilidad es un acto de humildad que realizamos por honestidad o, a veces, porque la realidad se impone crudamente. Sometidos como estamos a las inclemencias externas -sucesos, acciones ajenas…- no siempre disponemos de la capacidad de protegernos, reaccionar y evitarnos la erosión

Seguir leyendo