Autor: Ana de Lacalle
La madre es el seno de la vida, la condición sin la cual no es posible ser. Nacidos de las entrañas de esa mujer, madre, ésta no solo nos incuba durante nuestra gestación, sino que nos amamanta. Nos da el jugo de la vida para que podamos seguir en ella. Reconocer la función primordial de
No se puede extirpar la ponzoña interior como si hubiese un lugar que purgar con el fin de exonerar de todo padecer. El desasosiego, la desidia, el abismo son como un sarcoma expandiéndose por doquier, sin freno, con desenfreno cuyo fin es ocupar todo posible espacio. ¿Y qué hacer ante tamaña invasión? Buscar y rebuscar
Es difícil escribir disociándose de la propia existencia. Como si uno se hallase trascendiéndose a sí mismo y observándose, ajeno al acontecer material. Tal vez sea deseable, ya que la distancia lograda permite templar lo observado, si es eso sobre lo que discernimos. Sin embargo, puede convertirse en una forma de negación que nos permita
¿Diez? Menuda arrogancia. Una: me moriré….
La egolatría, ese culto excesivo a sí mismo, o si se prefiere, en términos psicoanalíticos el narcisismo[1], constituye una desmesura en la conciencia del sí mismo que tiende a enaltecer las capacidades, cualidades propias y necesita de la admiración y reconocimiento reiterado de los otros. Es esta necesidad de que los otros perciban al individuo
Os dejo el vídeo del acto que tuvo lugar ayer, y en el que tuve el placer de participar junto a Andrés, Luís y Mónica. Creo que el resultado fue un diálogo sugerente desde perspectivas distintas como la poesía, la psicología, la literatura y la filosofía. Ojalá sea provechoso para los que lo escuchéis. ¡Gracias!
OS ESPERAMOS HOY EN LOS HUSOS HORARIOS CORRESPONDIENTES. POR EL FACEBOOK LIVE DEL CONVERSATORIO, ÉTICO, ESTÉTICO Y POLÍTICO.
Autor Jen WebbDean, Graduate Research, University of Canberra Disclosure statement Jen Webb recibe financiación del Consejo Australiano de Investigación. Milan Kundera, notable novelista, ensayista, poeta, filósofo y crítico político, ha muerto a los 94 años. Parece que sucede demasiado pronto, quizá porque en todo lo que escribió abrió nuevas formas de pensar, escribir y leer.
Hay una concavidad en el interior de cada uno que aloja una mezcolanza de rabia y rencor. Suele constituir una opacidad indescifrable de la que no poseemos conciencia, ni notamos su presencia. Tan solo ante determinadas reacciones, que nos sorprenden a nosotros mismos y que autocensuramos, esa amalgama busca recodos para su descompresión. La evacuación





