Llegado determinado momento de la existencia, solo nos resta amarrarnos firmes a lo irrenunciable. No a lo inexorable, si no a lo que ha nutrido por decisión el humano que somos, hoy; y como nada es nítido sino, antes bien, entre translúcido y amenazado por la opacidad, únicamente cada uno puede identificar, a veces no
Categoría: Anagramas
Si mi cuerpo se desliza por la grava, todo el recorrido queda acusado por la epidermis, órgano que debía protegerme. Sin embargo, no hay tránsito que sorteando obstáculos no deje algún trauma como recuerdo indeleble. Eso es vivir hasta las últimas consecuencias, asumir las cicatrices del camino, incluso si eso nos lleva a des-vivirnos.
Desde el momento en el que mencionamos el abismo alguna noción acude a nuestra mente: imprecisa, opaca, espesa, pero siempre como algo en lo que nos precipitamos, sin poder ni tan solo atisbar si hay fondo, y como sería en caso de que lo hubiese. Es la caída por excelencia de los que ya no
El “caso Alves” vuelve a darnos un revés y a evidenciar que la justicia es clasista. Recordemos que fue condenado a cuatro años y medio de prisión y cinco de libertad vigilada, considerando como atenuante que el acusado pagara, por requerimiento judicial, una fianza de 150000 euros, que irán destinadas para reparar a la víctima.
Te vas, discreto como siempre; procurando que no dejen sonido tus pasos y que el aire disuelva el polvo de tus huellas. Te vas, ¿con poca convicción? O quizás ¿temeroso de nombrar lo que está aconteciendo? Eres un misterio inaccesible que no deja resquicio para dialogar. Desconozco si celoso de tu intimidad, no hallas ese
Tengo una nueva mirada que desconozco hacia dónde me conducirá. Hoy es todo algo borroso y apagado, pero los augurios dicen que debo aprender de nuevo a mirar. Es poético hallarse en esta situación de reconstruirse desde otra perspectiva. Más aún, sabiendo lo que ya sé que, sin ser mucho, es más que cuando de
Todo acontecer parece carecer de importancia, inmersos en un marasmo de sucesos, nada es ya acontecimiento sino accidente nimio, entre los que vamos sorteando la existencia. Habituados a ver, protegidos por imágenes, las atrocidades más inhumanas, cuanto hay se desliza por una indiferencia sin discriminación. Nuestra sensibilidad puede tolerar un anuncio poco oportuno, con la
IMAGEN: Fundación EOI Entre una nebulosa óptica, que será pasajera, el impulso de escribir emerge salvando cualquier escollo. La palabra yace arraigada en la experiencia que reclama ser tamizada por el pensamiento. Así, aunque el sentido de la vista se halle mermado, no sucede lo mismo con la imperiosa necesidad de revestir de lenguaje lo
Este desgarrador llanto, el pánico desesperado de un niño que nada entiende sino lo que ve, oye y padece en sus tiernas carnes y vísceras, debería dar la vuelta al globo, y martirizar las conciencias de los que cometen las atrocidades, de los que las consienten y de los que no están dispuestos a hacer
Poseer una conciencia relativamente nítida, aunque siempre expuesta a la ocultación de los gestos más depravados, nos muestra bajo qué intereses se regulan las decisiones políticas, judiciales y económicas, nos capacita para un análisis profundo y una crítica incontestable sobre esos mecanismos, que se dan de facto, pero que bien podemos considerar absolutamente inadmisibles y producir









